La ministra de Educación indicó que el mismo presidente Chávez “revisaba los contenidos” y dio pautas en cuanto a corrección de imágenes y datos históricos.

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“La patria buena” dice el título del libro de matemáticas (Cortesía)
EL UNIVERSAL
domingo 17 de noviembre de 2013  11:37 AM
Caracas.- La ministra venezolana de Educación, Maryann Hanson, reivindica el aporte del fallecido presidente Hugo Chávez al sistema educativo del país y defiende que en los textos escolares aparezca el “comandante supremo” porque él fue el “autor” de los libros.

“Él mismo revisaba los contenidos, y nos dio la pauta en términos de corrección de imágenes, de revisión de cosas, de datos históricos (…) entonces él es el autor de los libros, por eso aparece, hay que darle los créditos a quien los tiene y él los tiene”, dijo Hanson en una entrevista con EFE.

La ministra salió al paso a críticas que han surgido desde la oposición y sectores académicos que aseguran que los textos tienen contenido que “adoctrina” sobre la llamada “revolución bolivariana” que propugnó Chávez, quien gobernó desde 1999 hasta marzo pasado cuando falleció víctima de un cáncer.

“Ellos se quejan de que aparece Chávez, ellos nos acusan de que nosotros le rendimos culto al comandante supremo y nosotros vamos a decir: ‘Si él es la persona que ha recuperado todo el ideario bolivariano por qué nosotros no lo vamos a colocar allí'”, apuntó.

La ministra aseguró no obstante que los opositores “exageran el porcentaje de contenido en que está referido al comandante supremo” en los textos y las computadoras llamadas “Canaimas”, de distribución gratuita en el país.

“Apenas un 4,8 % es lo que aparece referido al comandante supremo”, aseguró, aunque aclaró que los “ideales” de Chávez están presentes en todos los libros pues no se discrimina a los indígenas, a los afrodescendientes, ni a los “viejitos”.

La oposición, dice Hanson, reclama que hay adoctrinamiento en los textos pero “más adoctrinante que la escuela capitalista no hay”.

En ese sentido, apuntó que el Gobierno trabaja por “salvar el planeta, uno de los objetivos históricos del comandante supremo”.

También respondió a quienes reiteran que la educación en Venezuela debe ser laica, según la Constitución, y que desde el Gobierno se promueve el chavismo como si fuera una religión.

“Yo sí soy fiel al presidente Hugo Chávez y, sí, le rindo culto, y qué, ese es mi problema”, dijo la ministra, aunque desestimó que en el sistema educativo haya esa veneración.

“Pueden decir lo que ellos quieran, pero que nosotros le rindamos culto religioso, no, pero hay que reconocer que Chávez dejó un legado que no es un legado muerto en términos de ideas como hicieron con el legado de El Libertador que lo mataron y después de muchos años vino el presidente Chávez, el comandante eterno, el comandante supremo y recuperó ese legado”, dijo.

La matricula escolar venezolana es de casi ocho millones de niños entre los sectores público y privado, número que el Gobierno quiere ampliar al incorporar a casi un millón de jóvenes que están fuera del sistema educativo, según la ministra, un dato que se obtuvo del censo de población de 2011.

Hanson reconoció no obstante, que aún existen muchos problemas en materia educativa pues, por un lado, persisten los valores “capitalistas” como el egoísmo y el Gobierno debe luchar contra un sector del país que se rehúsa a usar los nuevos textos y a adoptar el esquema educativo vigente.

Comentó que en la actualidad hay una consulta pública de todos los sectores de la educación sobre el “currículo nacional bolivariano” y que “para variar” la oposición se queja del sistema de participación pues el Ministerio de Educación, “reclaman ellos”, ha expuesto solo “generalidades” sobre el posible contenido.

La ministra señaló que su despacho cuenta con las especificidades que buscan “perfeccionar” los currículos de educación primaria y media y adaptarlos a “las nuevas realidades de Venezuela”, las “nuevas tendencias y nuevas dinámicas”.

La ministra destacó que la idea es que el niño o joven ubique y “aterrice” los problemas y actividades de su propia comunidad para integrarlas como ejemplos a las materias que estudia y procurar una solución.

“Esto es una revolución y como el comandante supremo lo dijo: Una revolución es cultural y educativa o no es”, reiteró Hanson