Activista aboga por presos en Venezuela

Documenta supuestas violaciones a DD.HH.
Por Enrique Flor
El Sentinel 

Durante 5 años de trabajo en el sur de la Florida la activista venezolana Patricia Andrade ha compilado testimonios escritos de puño y letra de presos politicos en Venezuela. Ellos y sus familiares denuncian una serie de maltratos a los que presuntamente son sometidos en las prisiones de ese pais. La abogada ha canalizado toda esta documentacion a la Comision Interamericana de Derechos Humanos en Washington. Por su parte, el gobierno de Venezuela acusa a Andrade de ser una agente de la CIA.

 

 El Sentinel

La abogada venezolana Patricia Andrade, quien opera desde el comedor de su modesta casa en la ciudad del Doral, se ha convertido en una piedra en el zapato para el gobierno de Hugo Chávez.
Esta mujer de 44 años documenta desde hace un lustro las presuntas violaciones de los derechos humanos de presos políticos en Venezuela.
De acuerdo a la lista de esta abogada asentada hace dos décadas en el sur de la Florida, las víctimas ya suman 23. Andrade alcanza la información actualizada y pormenorizada de los casos a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con sede en Washington.
Debido a esto, la mortificación oficial venezolana ha sido tal que Andrade fue acusada por importantes funcionarios del régimen chavista de ser una agente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
"¡Es absurdo!", critica Andrade mientras acaricia a su perra Puchi, en el comedor de su hogar.
De acuerdo a la versión ofrecida en una conferencia de prensa organizada en diciembre de 2005, en Venezuela, por el Canciller Nicolás Maduro, y la presidenta de la Asamblea Nacional, Cilia Flores, Andrade complotó desde el extranjero para acusar al gobierno de Chávez como violador de los derechos humanos.
Para tal propósito se presentó un audio de un diálogo telefónico que Andrade sostuvo con un contacto en Caracas (Tamara Suju) para coordinar una conferencia de prensa en Miami y dar a conocer los casos de tortura.
"De eso pasaron a decir que era de la CIA", critica.
El Sentinel buscó la versión del consulado la Embajada de Venezuela en Miami-Dade, pero el intento fue infructuoso.

Crimen y torturas

Uno de los casos más trágicos que documenta Andrade es el de Juan Carlos Sánchez, muerto a fines de 2004.
Sánchez era uno de los acusados por el gobierno venezolano del asesinato de un fiscal.
"A él (Sánchez) lo torturaron cruelmente hasta matarlo", afirma la abogada.
La versión oficial fue que Sánchez se enfrentó a la policía en la ciudad de Barquisimeto, ubicada a un par de horas de Caracas.
Andrade entregó a el Sentinel una foto tomada a un video que, según la activista, registra la tortura contra Sánchez, el 11 de noviembre de 2004, en una locación aún no determinada.
Según la activista, la foto le fue alcanzada desde Venezuela a comienzos de 2006, como prueba de la existencia del registro fílmico de la tortura.
De acuerdo a Andrade las negociaciones para obtener el video se enfriaron. "Quizás porque quienes se acercaron a mí ya sabían que el gobierno intercepta las llamadas de quienes se sospecha mantienen contacto conmigo", comenta Andrade.
Otro caso es el del nadador Raúl José Díaz Peña, ex campeón de natación en Venezuela, detenido en febrero de 2004, acusado de participar en los atentados contra las embajadas de Colombia y España.
De acuerdo a Andrade, Díaz ha sufrido torturas en los sótanos de la Dirección de Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip), y su juicio aún no ha comenzado.
Andrade asegura que reportó este caso ante la CIDH incluso alertando sobre el riesgo que sufría la salud de Díaz al estar sometido a condiciones infrahumanas.
 

Por eso la CIDH ofreció medidas cautelares a favor de Díaz, para que el gobierno de Venezuela respete la integridad del nadador. En 2005 fue el único venezolano que fue favorecido con esta medida.
De los 23 presos políticos, Andrade defiende a 17.
Su labor empezó de manera individual en 2001 al documentar los casos de siete presos del estado de Tachira, encarcelados tras el golpe de Estado contra Chávez, en abril de 2002.
Fue entonces que Andrade conoció en Miami a Haydé Marín, activista de los derechos humanos en Nicaragua.
Marín tuvo un papel clave en la época de la lucha entre la resistencia nicaragüense y los sandinistas en su país.
Dos años después estas mujeres formaron la organización sin fines de lucro Venezuela Awareness Foundation, la cual, en realidad, funciona en el comedor de la casa de Andrade.
Allí, desde hace un año, Andrade sufre el embate, casi mensual, de hackers cibernéticos que suelen colapsar la computadora que ella tiene conectada a la Internet.En esa máquina Andrade compila los expedientes de los casos y ante el acoso virtual guarda varios archivos de seguridad.
Pero además Andrade se las ingenia para comunicarse con opositores en la clandestinidad como Carlos Ortega, quien fugó de una cárcel militar, en agosto pasado.
"Él se encuentra bien, conversamos por más de una hora a mediados de diciembre y me confirmó los abusos que se cometen en las cárceles de Venezuela contra los opositores de Chávez", detalló.
Por eso, Andrade está convencida de que la labor que viene realizando desde el comedor de su casa debe continuar.

Puede comuinicarse con Enrique Flor a leflor@elsentienl.com