| Caracas,
domingo 27 de mayo, 2007 Nacional y Política |
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Expediente
Sin el control
Toda la audiencia junta de los canales oficiales no alcanza a 6% de
la población, según los registros de los últimos 5 años. En
contraste, la televisión privada llega al 90%. Por Francisco
Olivares
En 1999, durante el primer año en el poder de Hugo
Chávez, algunas voces de esas que se suelen llamar apocalípticas,
anunciaban que la Venezuela
conducida por el líder del golpe del 4 de febrero se encaminaría
hacia un totalitarismo. La euforia colectiva alrededor del hombre
que encarnaría la venganza social en contra de la dirigencia política
tradicional, colocaba momentáneamente a un lado los principios
democráticos adquiridos en 40 años de vida republicana.
Para entonces no se concebía un Presidente vitalicio, una Fuerza
Armada politizada y al servicio de una parcialidad política, una
Asamblea Legislativa monocolor o unos poderes públicos encabezados
por militantes del partido dominante. Mucho menos podía
visualizarse un Tribunal Supremo de Justicia puesto de pie
exclamando a una sola voz su adhesión incondicional a una ideología
política.
Pero mucho menos podían imaginarse los ciudadanos de 1999 una
Venezuela sin RCTV y sin medios de comunicación libres.
Cuando, el 15 de septiembre de 1953, se puso en el aire la primera
imagen televisiva del canal de Bárcenas, el primer medio privado de
televisión en el país, se abrió una puerta gigantesca en la mente
del ciudadano. A pesar de que justo ese año se consolidaba el
general Marcos Pérez Jiménez como un dictador, quizás sin
saberlo, en esa pequeña pantalla se abría para el venezolano la
puerta de una sólida democracia.
Para entonces, la llegada de un televisor a una casa era un
acontecimiento que involucraba a todos los vecinos, era un hecho de
gran trascendencia. Como tal, el lugar de honor de aquel
sorprendente instrumento era la sala de la casa y en ella se
agolpaba, ya no sólo el grupo familiar, sino todo el vecindario,
que, incluso encaramado por las ventanas, veía hipnotizado las
precarias imágenes en blanco y negro.
Así los venezolanos pudieron ver ese septiembre de 1953 la primera
imagen transmitida por RCTV, nada más y nada menos, que la XIV
serie mundial de béisbol amateur en la que triunfó Venezuela
frente a Cuba,
un hecho histórico imborrable en la memoria de los venezolanos. Ese
mismo año nació el primer noticiero regular de televisión, el
Observador Creole y en 1958, año de la caída de la dictadura
perezjimenista, nacía el primer programa de opinión en Venezuela y
con éste, el debate plural, la diversidad de ideas y de opiniones,
que en adelante sería un componente indispensable para la vida de
la naciente democracia y para el venezolano común.
La alianza entre el desarrollo tecnológico y la conquista cada vez
más amplia de los derechos públicos y en especial el de la
libertad de expresión, convirtieron a Venezuela
en uno de los países con más diversidad de medios de comunicación.
Pluralidad que prácticamente llegó hasta la alcoba de la pareja.
Aunque se ha tomado a chanza, la posesión del control remoto del
aparato de televisión para escoger entre 200 canales, entre 200
posibilidades de comunicación, creó un nuevo conflicto por el
poder en ¿Quién tiene el control?
Aquel tumulto que se arremolinaba a las puertas de la sala
del feliz poseedor de un televisor en 1953 dio paso a otro
espectador más solitario, más diversificado pero al mismo tiempo,
peligrosamente informado, integrante de una fuerza colectiva que es
capaz de "tumbar gobiernos" como reza el dicho popular.
Ese individuo se ha sentido colectivamente en barrios y
urbanizaciones cuando al unísono grita el gol que ha puesto fin a
un mundial, pero también al sonar una cacerola cuando su programa
favorito ha sido sustituido por una intrascendente cadena oficial.
Una decisión impopularLa última encuesta de Hinterlaces registra que 80 por ciento de la población rechaza la medida de cierre de RCTV lo cual indica que no sólo la acción es impopular entre gente que puede ubicarse en la oposición, sino que ella afecta de igual manera a los seguidores del Presidente.
Si analizamos las mediciones de sintonía desde 2002 a 2006
encontramos que Radio Caracas TV ha estado en primer lugar con un
promedio de 33% (Share) de la audiencia y una penetración en tres día
del 90% de la población, de acuerdo a las cifras certificadas por
la empresa AGB Panamericana de Venezuela
Medición S.A. Una capacidad que sólo la ha logrado el canal 2 y en
segundo término Venevisión.
En contraste todos los canales juntos del gobierno, y de acuerdo a
las mediciones realizadas en el año 2006 por AGB, logran una sintonía
de 5,6 por ciento (Share) de la audiencia. En esa medición (ver gráfico)
fueron incorporados VTV que es el que mayor sintonía tiene entre
los oficialistas, Vive TV, Asamblea Nacional, TV Catia y Telesur.
Esta última no logra registro de audiencia.
A pesar de la baja audiencia y que en el propio país la gente no se
siente atraída hacia la programación que ofrece el gobierno
venezolano, el Ejecutivo siguen invirtiendo millones de dólares
para promover la información oficialista en el exterior. Telesur
acaba de contratar con cuatro estaciones de televisión españolas
para transmitir su programación en España. Entre ellas las
televisoras locales de Madrid:
Tele K, Canal 33, Canal Norte y Tele Corredor. La "redifusión''
de la señal de Telesur en España se ampliará en trabajo conjunto
con la Organización de Asociaciones de Televisiones Locales.
Igualmente se suscribió un acuerdo con la British Broadcasting
Corp. (BBC) para el intercambio de contenidos y apoyo de coberturas
periodísticas. Un acuerdo semejante se firmó en enero con la
cadena de noticias de Qatar
Al
Jazeera.
La baja sintonía causa gran preocupación en el gobierno que no
logra revertir el interés de la audiencia y orientarlo hacia la
programación oficial. Cabe destacar que el televidente que sigue a
RCTV tiene mayoría en los estratos E y D, en otras palabras
"sube cerro", justamente los segmentos donde el chavismo
es más fuerte.
De fuentes bien informadas se ha sabido de presiones sobre las
empresas que hacen medición de rating electrónico de televisión y
por ello, a partir de enero de 2007, se han generado registros
inusuales de sintonía en algunas regiones del país. Esto ha
obligado a empresas privadas de TV a realizar sus propias
mediciones, a través de encuestadoras independientes y utilizando
el método tradicional casa por casa o telefónico, de manera de
contrastar o verificar la realidad de la audiencia.
A partir de la promulgación de la Ley Resorte, que obligó a
alterar la programación de los canales de TV, se registró una caída
global de la audiencia en varios canales por las normativas
impuestas que limitan el entretenimiento. Esto ha afectado
especialmente a RCTV, Venevisión y Globovisión,
que son los canales a quienes sí se les ha exigido el cumplimiento
de la ley. Los canales oficiales y a Televen no han sido afectados
por esa ley ya que no la cumplen. Esa caída también está
relacionada con la baja calidad de la "producción nacional
independiente" y por el uso excesivo de las cadenas oficiales.
Eso ha incidido en que una gran parte de la población haya optado
por la televisión por cable. En la actualidad 47% de los hogares
poseen televisión por cable, En ese segmento la competencia es
mayor pero la penetración en la población es mucho menor. Sólo
RCTV y Venevsión con la televisión abierta tienen penetración en
casi 90% de la población venezolana mientras que en el cable apenas
se llega a 20%. Ese es el gran valor de una emisora de televisión,
y es de allí donde surge el verdadero valor de una marca. En el
caso de RCTV el daño patrimonial contra sus accionistas y empleados
sería como borrar de un plumazo 75% del negocio construido a lo largo
de 53 años.
El precio de un cierreNo se sabe cuál puede ser el efecto político de una decisión tan impopular que se mueve en un sentido contrario a los deseos de la audiencia. La consultora Hinterlaces registra una caída de nueve puntos, a 41%, el apoyo a la gestión del presidente Chávez en lo que va de 2007. Esta misma empresa fue la que pronosticó el triunfo electoral del 3 de diciembre de 2006 de Hugo Chávez con 61%. Oscar Schemel, presidente de Hinterlaces relaciona esa caída al énfasis que el gobierno ha hecho en su agenda ideológica socialista, dejando de lado los grandes problemas de la población como inseguridad, la salud, la falta de empleo estable y de vivienda. El estudio da cuenta de que 3 de cada 10 personas que votaron por Chávez no repetirían su voto.
Shemel señala que los estudios cualitativos hechos por la empresa
en sectores populares dan cuenta del surgimiento de un ciudadano
liberal, que superó el revanchismo que catapultó a Chávez a la
presidencia.
Algunos analistas han señalado que con la decisión del gobierno
contra RCTV se ha despertado un gigante. Nosotros agregamos: no es
el gigante de un medio de comunicación, ni el de la oposición. Es
el gigante de la opinión pública.
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