Cumple 40 meses preso estudiante en Venezuela
CASTO OCANDO
El Nuevo Herald
El venezolano Raúl Díaz,
un estudiante universitario aficionado a la natación, no rompió récords
olímpicos mientras se dedicó al deporte, pero ahora está a punto de
establecer varias marcas no menos llamativas como el preso político más
joven de Venezuela.
Desde que fue detenido en el 2004 acusado de ser copartícipe en los
atentados dinamiteros contra las embajadas de Colombia y España, Díaz ha
permanecido por casi 40 meses en una cárcel de la Disip, la policía política
del gobierno venezolano, aún cuando el código penal venezolano establece
un máximo de 24 meses en prisión cuando el acusado no es condenado.
Hasta ahora, las autoridades venezolanas no han explicado las razones del
retardo procesal, pero refutaron los señalamientos de que el
encarcelamiento y sus condiciones han afectado la salud mental y física de
Díaz.
El caso de Díaz, de 33 años, que se encuentra bajo una medida cautelar de
la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización
de Estados Americanos (OEA), ha pasado por las manos de más de 50 jueces
desde que se inició el proceso hace más de tres años. Los magistrados se
han inhibido sistemáticamente por las dificultades políticas del caso, y
por la falta de pruebas concluyentes para condenar al joven, precisó
Patricia Andrade, la presidenta de la organización Venezuela Awareness, con
sede en Miami, que presentó el caso a la CIDH.
Asimismo, las condiciones de reclusión en que vive Díaz están colocándolo
al borde del colapso físico y mental, denunciaron familiares.
''El gobierno no ha podido demostrar que es culpable, y lo mantiene
encerrado, no le hacen juicios, y eso le va creando problemas mentales'',
dijo el padre del preso, Alberto Díaz, en conversación con El Nuevo Herald
desde Caracas.
Díaz padre, aseguró que a su hijo reside la mayor parte del tiempo en una
celda de 7 pies cuadrados sin ventilación adecuada ni acceso a la luz
solar, razón por la cual el prisionero ha desarrollado infecciones en el oído
que pudieran complicarse con cuadros de abceso cerebral, parálisis del
nervio facial, meningoencefalitis y septicemia.
Los señalamientos sobre la salud de Díaz han sido refutados por el
gobierno de Hugo Chávez ante el CIDH. ''El Estado en todo momento ha
llevado a cabo las acciones necesarias para proteger y garantizar los
derechos humanos del ciudadano Raúl José Díaz, acciones que se vienen
implementando desde el año 2004'', indicó un escrito enviado por Germán
Saltrón Negretti, el agente de Venezuela para el CIDH.
En cuanto al retardo procesal, Saltrón Negretti indicó que debe
considerarse ''la conducta de las partes o el procesado durante las
distintas fases del proceso'', para determinar si ha existido dilación
''indebida'' no atribuible al Estado venezolano.