
CARTA PÚBLICA
DEL PERIODISTA JOSÉ RAFAEL RAMÍREZ
AL MAGISTRADO DE LA SALA PENAL DEL TSJ
ELADIO APONTE APONTE
¡ERES TÚ, ELADIO, QUIEN ME MANTIENE SECUESTRADO!
Fui
hecho preso el 12 de junio de este año, y hasta el día de hoy ni siquiera se
me ha tomado una declaración, ni se ha sentenciado mi apelación
contra el decreto de detención. Para ese acto la ley fija un lapso de tres días
y ya voy rumbo a los seis meses esperando decisión.
En
la audiencia para oír al imputado (artículo 130 del COPP) el juez no me
permitió el derecho de palabra, y así, sin escuchar mi versión de los hechos,
sin dejarme defenderme de las acusaciones que se me hacían, me envió directo a
la cárcel. Por cierto, ¿sabes que ese juez que me negó todos mis derechos,
pupilo tuyo, para más señas, fue separado de mi caso por graves sospechas de
estar parcializado en mi contra? ¿Sabes
por qué estaba parcializado? ¿Lo defenderás ahora por las acciones que
ejerceremos en su contra como consecuencias de sus actos?
-Ejercí
el recurso de nulidad que la ley me permite por la evidente simulación de hecho
punible cometida en mi caso y expresamente ordenaste que me fuera negado, como
ocurrió.
-Ejercí
el recurso de apelación y los jueces de la Sala 9 y me has imposibilitado su trámite.
-Ejercí
recurso dos acciones de amparo y ambos se me han declarado inadmisibles porque
así lo ordenaste.
-Ejercí
recurso de revisión de la medida de prisión y también ordenaste que se me
negara.
Mis
derechos son desconocidos flagrantemente una y otra vez, especialmente el que
tengo de ser juzgado en libertad. La única “ley” que funciona es la que tu
dictas y ordenas cumplir, Eladio. Ningún recurso sirve por tu grosera
interferencia y tu sed de venganza.
Es
un derecho humano que las personas puedan defenderse ante un tribunal imparcial,
que sus defensas sean escuchadas, analizadas o decididas conforme a derecho y
dentro de los lapsos fijados que han de ser breves. También se debe facilitar
el ejercicio de un recurso contra la decisión adversa, el cual debe ser
resuelto en un corto tiempo. Estos derechos para mí no existen porque tú
Eladio te ocupas de estar llamando y presionando a los jueces a los que
corresponde conocer cualquiera de mis defensas amenazándolos con execrarlos del
Poder Judicial si toman una decisión reconociendo mis derechos.
Eladio estás ensañado en mi contra.
Muchos
de los jueces a quienes tú llamas o visitas lo comentan: “Eladio me llamó”,
“Eladio me dijo”, “Eladio me mandó a decir que estoy botado si libero al
periodista”, “Eladio está muy pendiente del curso del expediente. ¡Cuidado!”.
Son estas y muchas otras las excusas ante las barbaridades jurídicas que se
suceden en mi juicio. Siempre está tu mano metida y tus amenazas a flor de
labios tras toda decisión que niega mis derechos.
Eladio, por tus sospechosas visitas al
Palacio de Justicia, has abandonado tus deberes de Magistrado de
Por
cierto, Eladio, se te ve frecuentemente en el Edificio de los Tribunales
Penales, en horas en las cuales deberías estar atendiendo las audiencias de
En una oportunidad denuncié que
asumiste ilegalmente la Presidencia del Circuito Judicial Penal de Caracas,
la Presidencia del Circuito corresponde a un juez titular de la Corte de
Apelaciones que además tenga formación en materia de administración (artículo
553 del COPP), pero tú abusando de tu condición de Presidente de la Sala Penal
del TSJ usurpaste la Jefatura del Circuito y has usado este cargo para
entrometerte en las decisiones y sentencias;
para intervenir groseramente la autonomía de los jueces; para
arrebatarles el derecho a decidir según su libre convicción, y para que en su
defecto lo hagan según tus conveniencias. Actualmente no hay caso trascendente
en el que no tengas tu mano metida, sobre todo aquellos en los que estén
involucradas personas con algún poder económico. Podría citar varios de
ellos, con detalles, pero esta carta no tiene ese objetivo.
En otra oportunidad denuncié que tú
removiste ilegalmente a los jueces superiores penales de Caracas en una rotación
que no es de tu competencia,
y eso te enfureció. Me lo estás cobrando. Estoy pagando con mi libertad el
precio de haber dicho que con aquel movimiento estabas acomodando las Salas para
colocar en cada una de ellas a tus agentes, a quienes ahora llamas por teléfono,
los visitas personalmente o les envías
mensajes precisos y amenazantes, para
ordenarle como deben sentenciar los casos que te interesan y que son
fundamentalmente aquellos de connotación económica. “Es una orden de
arriba” les dices, insinuándoles a esos Jueces que esa orden es del
Presidente de la República Hugo Chávez Frías. Que el preso siga preso, que el
preso salga en libertad, o que el libre vaya preso, depende de tu conveniencia y
de tu voraz apetito.
Aquella
rotación fue ilegal Eladio, así te haya molestado mi denuncia, porque para los
jueces de las Salas no existe
Por esas denuncias te hiciste mi enemigo a
muerte, me la juraste, y aquí me tienes, preso y sin derecho a la defensa, todo
tu gran poder lo descargas sin medida en mi contra, me mantienes en situación
de secuestro, en la cárcel y sin derecho a defenderme.
Saca
las manos de mi caso Eladio, deja de amenazar con botar a los jueces que conocen
de mi caso si me favorecen, no sigas obstruyendo el camino de la justicia, déjame
defenderme ante un juez imparcial, deja que sentencien libremente mi apelación
y que me liberen, mira que el poder humano no es eterno y que la deshonestidad
se paga. Ocúpate más de tus propios asuntos, de tus funciones de juez, por
ejemplo, o del caso de paternidad irresponsable, ejerce la justicia, mira que
esta es incompatible con la sed de venganza.
Periodista
José
Rafael Ramírez
Cárcel
La Planta, El Paraíso, Caracas.