Miércoles, 27 de Junio de 2007
Venezolanos en EE.UU. aseguran que "agoniza" libertad de expresión en el país
 EFE -

Casi un centenar de venezolanos en Miami y Orlando protestaron hoy con mordazas y banderas invertidas la no renovación de la concesión al canal privado de televisión RCTV y denunciaron que la libertad de expresión está "agonizando" en Venezuela.

La protesta en silencio se realizó frente a la sede de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), al cumplirse un mes del cierre de Radio Caracas Televisión (RCTV) y cuando se conmemoró el Día Nacional del Periodista en la nación andina con manifestaciones convocadas por la prensa.

"Estamos aquí para recordar que se cerró el canal por el abuso de poder del presidente Hugo Chávez que está asumiendo medidas antidemocráticas, y en solidaridad con los periodistas que son hostigados", dijo Patricia Andrade, presidenta de la organización de derechos humanos Venezuela Awareness Foundation (VAF).

El canal terminó sus transmisiones por una frecuencia del Estado el pasado 27 de mayo y minutos después comenzó a operar TVes, una televisión creada por el Gobierno.

La activista, quien organizó la protesta, alertó también que una reforma de la Constitución emprendida por el gobierno "sepultaría" a la libertad de expresión al ejercer un mayor control sobre la función de los medios.

Al culminar la protesta se entregó un documento a directivos de la SIP en el que exhortaron a esta organización a trabajar a favor de la libertad de prensa y expresión.

Julio Muñoz, director ejecutivo de la SIP, recordó que han visitado en muchas ocasiones al país suramericano para luchar por la libertad de prensa e intentando "mantener con vida la luz de la democracia y de los derechos humanos".

"De manera que nuestra lucha se mantendrá, al igual que se ha hecho en otros países con dictadura, hasta que el pueblo retome la libertad de expresión", aseveró.

Ricardo Trotti, director de libertad de expresión de la SIP, informó que desde 1999 han denunciado el tema de la libertad de prensa y expresión bajo el Gobierno de Chávez.

"Con la situación que están viviendo los periodistas, los corresponsales extranjeros y el hecho de que el Estado esté promoviendo medios oficiales no existe libertad de expresión", manifestó.

Trotti apostilló que ello sucede "más aún porque no hay el grado de tolerancia que se requiere en un país con libertad de expresión y especialmente por dos virtudes que debe tener una sociedad: pluralidad y diversidad. En Venezuela se está tratando de eliminarlas".

Ambos directivos informaron de que se mantienen vigilantes ante una posible "exportación" de la política de acallar a las voces disonantes a países como Bolivia, Ecuador y Nicaragua.

Bernardo Álvarez Herrera, embajador de Venezuela en Washington, dijo a Efe que lo dicho por Andrade "es totalmente falso" y observó que algunos venezolanos "tienen años diciendo que la libertad de expresión está agonizando. Si fuera cierto esa libertad no estaría expresándose de manera tan viva".

"Incluso algunos dicen que hay más libertad de expresión (en Venezuela) que en cualquier otro país de América Latina. Ya van como siete años en los que hay una supuesta agonía de un enfermo que no existe porque hay medios privados de distintas características", aseguró.

Para el diplomático lo fundamental en Caracas es que se cumplan la Constitución y las leyes, además de entender que "no se puede utilizar una concesión que da el Estado para tratar de subvertir y desestabilizar a un gobierno".

Según Alvarez, los medios de comunicación venezolanos, "en particular RCTV", dieron "lo que algunos hemos llamado un golpe mediático" en abril de 2002 cuando Chávez fue sacado del poder por 48 horas.

La periodista Patricia Poleo, férrea opositora de Chávez, declaró que con la protesta se estaba enviando el mensaje al gobernante de que "aunque estemos fuera de Venezuela, seguimos luchando por el país".

"Cada uno de nosotros en el exilio está esperando el regreso que solo se producirá cuando se rescaten las instituciones y la libertad", manifestó.