Viernes 12/09/2008

 Diario la verdad

Sueño Truncado 
 
El sonido de cadenas, el traqueteo de candados y los barrotes son sinónimo de tristeza, lágrimas e impotencia para la esposa y el bebé de José Sánchez 'Mazuco', ex secretario de Seguridad y Defensa en Zulia, privado de libertad desde el 15 de septiembre de 2007. Desde el arresto su familia recibe apoyo psicológico.
La imagen grande de 'Mazuco' con la inscripción 'justicia' en letras amarillas en la entrada de la casa de la familia Sánchez Piña alertan a cualquier visitante de que ocurre algo. Al abrir la puerta, las paredes forradas de cartas, fotografías, el busto de una virgen iluminado, un manojo de escapularios, decenas de estampitas de santos y un bebé que camina con una franela timbrada con la frase 'Libertad para mi papá', demuestran el trauma familiar.
Con ojeras, la mirada triste y voz pausada María Piña de Sánchez, esposa del detenido, después de un largo suspiro admitió que quien más sufre en su familia es Gabriel Ángel, su hijo de 21 meses. La ausencia de su padre y las diligencias de su madre lo hicieron independiente, introvertido y muy precoz.
'Mi bebé se acerca a la reja, grita papi, papi... pero Joseíto no está. Escucha el timbre, dice papá y corre a la puerta. En la madrugada se levanta, lo llama y para calmarlo le muestro la foto que está en la sala, le da varios besos, le pide la bendición y vuelve a dormirse', explicó Sánchez mientras lloraba.
'Relaciona las rejas con su padre', advirtió la mujer al tiempo que explicaba que los primeros tres meses en la cárcel de Ramo Verde los encerraban a los tres en la celda de 10.00 de la mañana a 5.00 de la tarde. 'A la salida Gabriel se quedaba mirándolo y pensativo mientras cerraban las rejas. Ahora salgo antes de que eso ocurra'.

Se pierde el sueño

Piña y Sánchez estuvieron casi un año en tratamiento de fertilidad para concebir. El 21 de diciembre de 2006 nació en parto normal Gabriel Ángel, pesó cuatro kilos y midió 51 centímetros.
'Fue nuestro regalo de Navidad ese año. Estábamos felices. Desde que llegó a la casa soñamos con llevarlo al colegio, sus primeras palabras y cómo sería de grande. A los siete meses nos quitaron injustamente a su papá y yo tuve que dejarlo para hacerme cargo de la casa y los viajes a Caracas'.
Recordó que el bebé aprendió a gatear, caminar y hablar en la celda de su padre. 'Joseíto lo acompañó en ese momento, pero ninguno de los dos estuvimos cuando aprendió a comer solo, a sentarse a la mesa, a buscar el tetero en la nevera y llevárselo a la cama. Tampoco estará cuando empiece clases en septiembre'.
La estrategia para llenar el espacio entre el padre y el hijo es escribirse cartas, mostrarse fotografías, estar juntos el mayor tiempo posible en las visitas y grabar videos para cuando estén juntos. El comisario teme que su hijo lo olvide mientras el bebé espera que su padre regrese en cualquier momento.
Hace cuatro meses que Gabriel Ángel no visita a 'Mazuco'. Le diagnosticaron citomegalovirus, estuvo 30 días con fiebre a 39 grados y medio. El virus le atacó las plaquetas y quedó con las defensas bajas. Su pediatra aconsejó que no viajara. No se sabe cuándo verá a su padre.
'No habla muy bien, pero me pide respuestas. Le digo que su papá está en Caracas trabajando'.