Sabado 13/09/2008
Diario La Verdad
El error de Mazuco es estar convencido de que en este pais hay
Justicia
Creer ciegamente en la justicia venezolana le costó la libertad a José Sánchez 'Mazuco',
ex secretario de Defensa y Seguridad Ciudadana en Zulia. Omitió los consejos de
quienes lo rodeaban y se entregó al Ministerio Público para probar su inocencia.
Desde el 15 de septiembre de 2007 no ve luz.
Alejandro Querales, quien lo sustituye desde entonces en el cargo, declaró que
el 'error de 'Mazuco' fue quedarse en el país siendo inocente. Otro en su lugar
no estaría preso. Desde afuera hubiese peleado. Se lo advertí, le dije que sería
otro Simonovis. Me escuchó pero pensó que la justicia funcionaba. Era inocente y
no tenía que pagar por lo que no había hecho'.
Aseguró que 'José no es político pero resultó ser muy inocente'. Tuvo una
concepción diferente de la situación y no visualizó lo que le venía. 'Fue una
confabulación hacia un funcionario cuyo pecado fue no estar con el régimen'.
A pesar de que Querales no ha visitado a Sánchez en Ramo Verde, se confesó
triste porque un profesional de su calidad esté injustamente tras las rejas. 'Es
un proceso viciado. Desde el punto de vista legal no tiene asidero alguno. El
debido proceso no existe en nuestro país. Está tirado en una papelera. Tenía que
ser juzgado en libertad'.
Apoyo incondicional
'El apoyo de la secretaría en su totalidad y mi persona ha sido amplia y sin
reserva alguna', advirtió Querales, mientras aseguraba que el compromiso de
proteger a la familia de 'Mazuco' se extenderá hasta que salga libre.
Con tono firme y espontáneo señaló que 'Mazuco' será bienvenido al gabinete
apenas salga de la cárcel. 'Si 'Mazuco' tiene un lugar en nuestro corazón, más
tendrá un espacio de trabajo. Me imagino que se tomará unas cuantas vacaciones
antes de regresar'.
Inocente
Luego de compartir cuatro años con el comisario, Mary Olga Ruiz, secretaria de
Prevención y Promoción Ciudadana, destacó que Sánchez fue muy humano, caritativo,
entregado, transparente e incansable durante su gestión.
'Decir 'Mazuco' abarca muchas cosas. Es un personaje que trabajó para
desarrollar una buena función de seguridad en el estado. Donde se nombra lo
conocen. Hizo algo positivo y la gente no puede olvidarlo', declaró Ruiz al
tiempo que decía que hace semanas una anciana llegó a la oficina con una carta
improvisada en un pedazo de papel para el comisario. En las pocas líneas le
decía que rezaba por su libertad y esperaba verlo pronto.
Señaló que muchos zulianos lo buscan para pedirle favores. 'los programas
sociales no eran de su competencia pero igual los ayudaba. El único error que ha
cometido es estar convencido de que en este país existe justicia'.
Recordó que estuvieron juntos dos días antes que fuera a la Fiscalía. 'Descubrí
a un ser humano que en sus movimientos corporales le gritaba a la gente que era
inocente. No había nerviosismo, ningún gesto que delatara que buscaba engañarnos.
No se fue del país a pesar de que muchísimos se lo recomendaron'.
Con un tono quebrantado, Ruiz señaló que su confianza en el Poder Judicial 'debe
estar por el suelo. El poder en el que creyó lo defraudó. Aún así en sus cartas
demuestra que no ha perdido su amor a la vida. Estoy completamente segura de su
inocencia'.
Caso político
'Solo he conocido tres policías de vocación: 'Mazuco', Alejandro Márquez y José
Gámez Bustamante', subrayó Édgar Valbuena, comerciante a quien rescató el
Comando Unificado Antisecuestro (CUA) en 2005. El comisario lo acompañó en su
proceso psicológico, le asignó guardaespaldas y lo motivaba a ayudar a otros
secuestrados a superar el trauma.
Lo vio por primera vez cuando lo llevaron a la clínica Los Olivos la noche del
rescate, antes sólo lo conocía por prensa y televisión. La primera impresión fue
la de un hombre en quien se puede confiar ciegamente. Sus primeras palabras
fueron de consejos. Su apoyo fue incondicional, por lo que le está muy
agradecido.
'Estuvo conmigo en las malas y yo estaré con él en las malas', aseveró el
comerciante, quien acompañó al comisario a Fiscalía y estuvo con él hasta que lo
llevaron a Caracas. El 29 de julio lo visitó en Ramo Verde pero no lo vio.
'Sabía que lo agarrarían. Si hubiese querido fugarse lo hubiera hecho pero quien
no la debe no la teme. Nunca pensó que lo privarían de libertad. Se confió que
lo soltarían. Su proceso no tiene razón de ser, es político 100 por ciento. Te
aseguro que después de las elecciones lo sueltan'.
Lo describió como un funcionario que le apasiona su trabajo. 'Tiene
un abrazo para todos. Es tolerante, no se portó grosero ni agresivo ni
siquiera cuando la Disip rodeó su oficina para arrestarlo. Es sereno,
inteligente, humilde y muy abierto con la gente. Siempre me dijo que no era mi
amigo, sino mi segundo padre'.