¿Universidades o casa de segundones?

 Nuestro país atraviesa en estos momentos por una de las más grandes crisis de liderazgo de la historia contemporánea reciente; sólo existe una voz que le dice a la gente lo que siempre a querido escuchar, una voz que mantiene la esperanza del desarrollo y la inclusión social, excluyendo a todos aquellos que logrando salvar todos los obstáculos posibles, para desarrollarse, personal, intelectual y económicamente, con constancia y trabajo honesto,  forman hoy parte, según esa voz, de un “pequeño” grupo de privilegiados “oligarcas”; señalando en esos grandes discursos de venganza social, lo contrario y queriendo hacer ver que la culpa de las desgracias de los excluidos, deriva del arrebato realizado por aquellos que llaman “incluidos”.

Una sola voz que le habla a los “excluidos” y no a los “incluidos”, una sola voz que dirige el camino a seguir por millones de venezolanos, hacia un objetivo que al parecer solo el emisor conoce.

No existen respuestas acertadas para rebatir el contenido de esa voz, sólo existe un grupo de personas que emiten un ruido ininteligible, para aquellos que decidieron no seguir escuchando el contenido de esa única voz; ruido que no pueden lograr entender, porque es el ruido producido por muchas voces que cada una de ellas dice algo diferente, todas esas voces contienen ideas diferentes, alejadas del pensamiento y del deseo de millones de receptores que quieren escuchar como lograr no continuar escuchando esa unica voz, que los confunde, aturde y atemoriza.

Pero al parecer esa única voz esta perdiendo su exclusividad, su reinado porque se escucha cada día mas, no una, ni dos voces; no un ruido que no se puede entender, sino miles de voces con un solo contenido y una sola palabra completamente clara y contundente y no es otra que libertad.

Son las voces de miles de estudiantes, que cada día aumentan su sonido, su claridad y su fuerza; voces que se convirtieron en el grito de millones de venezolanos, venezolanos que gritan libertad, justicia y democracia.

Al parecer los estudiantes universitarios, han decidido dejar a un lado el culto al hedonismo, la indiferencia a las graves amenazas a nuestra libertad, justicia y democracia y han iniciado la defensa en el presente del futuro que por ley de vida nos pertenece.

El camino ha seguir no es fácil, y se encuentra lleno de obstáculos, trampas y amenazas, pero la fuerza de las ideas, de aquellos que no estamos dispuesto bajo ningún concepto de entregar nuestro futuro, seguro vencerán esos obstáculos, que esa unica voz ha logrado colocar en el camino.

Los estudiantes universitarios de nuestro país decidieron quitar ese cartel que suelen colocar a la entrada de nuestras casas de estudio, aquellos gobiernos que no creen en los profesionales libres de pensamiento formados en ellas, gobiernos que no creen en la diversidad y pluralidad de pensamiento e ideas, que al fin y al cabo es el sentido y la razón de ser de las universidades, ese cartel que los gobiernos militaristas con ropaje democrático colocan en la puerta de las casas de pensamiento libre y plural; “casa de segundones”. Casas de estudio que mantienen abiertas ya que de allí salen desgraciadamente los profesionales e intelectuales que les han proporcionado y les siguen proporcionando las herramientas jurídicas necesarias, para diseñar el traje democrático.

Ese lamentable cartel, hoy los estudiantes venezolanos han decidido quitarlo y dejar de ser esa “casa de segundones” del actual gobierno. Ustedes estudiantes universitarios, hoy tienen en sus manos la valiosa oportunidad de defender nuestro futuro y el futuro de millones de venezolanos; solo les pido no dejarse manipular, aterrorizar o hipnotizar por esa nefasta voz, ni por aquellas voces que escuchamos en el pasado y que sólo quieren ser escuchadas de nuevo con el objetivo de recobrar los privilegios perdidos por los errores cometidos y que se siguen cometiendo en el presente. La lucha estudiantil debe ser una lucha apasionada, sin miedo, arriesgándolo todo, para lograrlo todo, sin importar que tan grande sea el adversario, ni cuanto poder haya acumulado en el tiempo.

Lamentablemente sólo me queda brindarles mi apoyo desde mi celda ubicada en la D.I .S.I.P. Si mis palabras no desatan la furia de algún funcionario policial, juez incondicional o Ministro y me trasladan a un penal o peor aun me desaparecen físicamente como suele suceder en estos casos; ya que soy un prisionero político de este gobierno que al parecer se ha quitado la mascara de democrático y ha descubierto su verdadero rostro autoritario.

Soy un prisionero político del ciudadano Ministro del Poder Popular para las relaciones Exteriores Nicolas Maduro con la complicidad del sistema judicial mayoritariamente cobarde, oportunista y acomodaticio, integrado por un alto porcentaje de jueces, fiscales, magistrados y abogados, que le han vendido sus principios de inteligencia y de voluntad, a la mentira y a la injusticia que esta acabando con nuestra sociedad.

Su lucha es mi lucha, pero lamentablemente para mí, me encuentro prisionero en la cárcel de máxima seguridad de nuestro país, sometido a una injusticia por ser considerado por el sistema judicial un traidor a la patria y un terrorista, y sentenciado sin juicio previo ante un juez imparcial, y mediante un proceso expedito y transparente.

La unica pretensión de estas líneas es sumar de una manera humilde y a través del unico medio que me ha servido para defenderme, ya que es prácticamente imposible hacerlo ante un juez imparcial e independiente, mi incondicional apoyo moral y espiritual, asumiendo las consecuencias de este escrito, como de otros, sobre mi integridad física por exponerme al cambio de centro de reclusión como represaría por ejercer mi derecho constitucional a expresarme; práctica común de los funcionarios encargados de la custodio de los procesados y penados en este país.

Sumarme a la defensa de sus ideas de libertad, justicia y democracia, que estoy seguro son las ideas de todos los venezolanos, sin distingo de raza, color, clase social o tendencia política, ideas para conseguir una verdadera democracia, donde impere la libertad y la justicia en todas sus formas y niveles; me sumo a ustedes porque estoy seguro que no se dejaran manipular por aquellos que solo buscan recobrar los privilegios perdidos, aquellos que solo defienden esa cuota de poder que el régimen les ha dejado ejercer, como limosna, estoy seguro que no se dejaran atemorizar por el poder acumulado por el actual gobierno.

No permitan que nos arrebaten y se adueñen de nuestro futuro, recuerden que la lucha del presente definirá nuestro futuro; aunque el mío se encuentre bajo reja y en manos de jueces complacientes, soy dueño de mis ideas y pensamientos.

Ustedes pueden cambiar el curso de la historia, sin alejarse por un instante de ese maravilloso y gran contrato social llamado constitución manteniendo el apego a los derechos fundamentales del hombre, constitución que debemos defender con nuestras vidas si es necesario, ya que al parecer le quedo grande a nuestros mandatarios, pero que de haber sido respetada y cumplida, seriamos una nación desarrollada, sin nada que envidiarle al llamado primer mundo.

Mantengamos la frente en alto ante la injusticia y la mentira con que se quiere maltratar y engañar a nuestro pueblo.

“No hay peor mal que el que se hace bajo las apariencias del bien”

Simón Rodríguez

Lic. Luis Alberto Rodríguez Villamizar

C.I 11.203.267

Prisionero político depositado en los calabozos de la D.I .S.I.P.