Carta de un preso político

 

El 31 de diciembre de 2007, el ciudadano presidente de la República Bolivariana de Venezuela, decreto una ley especial de Amnistía para olvidar y superar hechos ocurridos en el pasado reciente de nuestro país; una ley de amnistía que irrespeta principios generales del derecho, sin dejar a un lado que discrimina a sus beneficiarios y le otorga el poder jurisdiccional a la Fiscalia General de la República , ya que es esta ultima la encargada de otorgar la libertad plena a las personas que pudiesen ser beneficiadas con esta “ley”, a través de su opinión vinculante.

Pero dejando a un lado todos los vicios y errores de la “Ley de Amnistía” hay que considerar un hecho que tiene mucho más peso que los errores o vicios; la ley le ha permitido a los venezolanos privados injustamente y fraudulentamente de libertad, recuperar el derecho más importante luego de la vida, su libertad física; sólo por esto, la “ley” se justifica.

Desde el 26 de abril de 2007, fui detenido por encontrarme cerca de la embajada de Bolivia donde minutos después estallo un niple en la acera adyacente a  la mencionada embajada, sin ocasionar ningún tipo de daños materiales y menos aun a personas.

Luego de mi detención por parte de la policía del municipio de Chacao, fui entregado a la D.I .S.I.P, para luego ser presentado ante un tribunal Antiterrorista, ya que un niple es considerado por la vindicta publica como un arma de destrucción masiva y suficiente para desestabilizar un gobierno “democrático”; razones por las cuales se me imputan delitos de traición a la patria, asociación para delinquir y terrorismo, delitos que suman una posible condena de un poco más de 40 años de prisión de los cuales llevo 8 meses detenido, ya que los jueces que han conocido de la causa, temen perder sus cargos si rechazan tan absurda acusación fiscal.

No sólo se me acusa del niple que estalló en las cercanías de la embajada de Bolivia, también se me acusa por los fuegos pirotécnicos estallados en diferentes zonas de la ciudad de Caracas, colocados como protesta por parte de un movimiento político en contra del Gobierno Venezolano, la fiscalia afirma, sin pruebas, y basa su acusación fiscal en el hecho de pertenecer a un grupo denominado “Movimiento de Liberación Nacional Rómulo Gallegos”, el cual las autoridades no demostraron su existencia y conformación. Cabe resaltar que de los incidentes señalados por la fiscalia, en ninguno hubo daños materiales de consideración y muchos menos daños a las personas.    

Durante todo este proceso fraudulento y violatorio de los Derechos Humanos y Fundamentales de todo ciudadano, se han ejercido varios recursos, incluyendo un recurso de amparo, que fue necesaria una huelga de hambre de 16 días, para que fuese decidido con mediana celeridad, y por supuesto como era de esperarse por ser este un caso político, fue declarado sin lugar. Renuncie a los escabinos para darle celeridad al proceso y terminar de descubrir toda esta farsa, la audiencia fue pautada para el 20 de diciembre, sin embargo no se efectuó por comodidad y cobardía.

La juez de juicio al suspender la audiencia, pauto la siguiente para el día 29 de enero de 2008, razón por la cual como medida de protesta, decidí declararme en huelga de hambre desde el 02 de enero, hasta las resultas del juicio, no para cambiar la opinión de la juez, eso lo dejo a su conciencia, es para que el ciudadano común se de cuenta del poder judicial que tenemos y quienes lo conforman; personas para quienes la libertad y la vida de los ciudadanos no importa, sólo les importa ser llamados jueces sin serlos en realidad.

Llevo 20 días en huelga de hambre y no se cuantos más pasare; me imagino que mi cuerpo me lo indicará en algún momento, pero estoy dispuesto  sufrir las consecuencias de mi protesta.

Soy un preso político acusado de traidor a la patria, calificativo que nunca aceptare, al igual que el calificativo de terrorista ya que no lo soy.

Esta protesta es por un Poder Judicial independiente, imparcial, con jueces que entiendan que están juzgando  seres humanos y no a animales, muy a pesar del delito que pudiera haber cometido un determinado ciudadano; un Poder Judicial que recupere su autoridad y majestad y no continúe siendo un títere del Ministerio Público y de otros poderes del Estado, un Poder Judicial que imparta justicia y respete la ley, en fin la verdadera base de la una democracia, la justicia.

Estoy a la espera del sobreseimiento de la causa, ya que el mismo fue solicitado el día 07 de enero de 2008, por considerar que esta causa encuadra perfectamente en el articulo 1º literal “m” de la Ley de Amnistía lo que me permitiría recuperar mi libertad, mi vida y mi salud, luego de 8 meses de detención fraudulenta e ilegitima.

Sólo exijo celeridad procesal, sea cual sea el caso, bien sea el sobreseimiento de la causa o el respectivo juicio; prefiero la muerte antes de continuar con tan absurda obra círquense.

“ Es difícil hacer entender a un hombre algo, si su salario depende de no entenderlo” Sinclair.

Luis Alberto Rodríguez

Prisionero Político.