Caracas, miércoles 01 de diciembre, 2004
Nacional y Política
 
VIOLENCIA POLITICA / Aseguran los padres de Antonio López Castillo
"Mi hijo no era amigo de los hermanos Guevara"

Los esposos López Castillo estuvieron detenidos durante tres días y dos noches. Durmieron en el piso. En la prisión recibieron la ayuda de sus compañeros de celda y sólo comieron pan y agua

ELKIS BEJARANO DELGADO
EL UNIVERSAL
"Nosotros nunca vimos a los hermanos Guevara en esta casa. No sabemos si mi hijo era su amigo, pero nunca los oímos nombrar".
Así lo afirman la ex senadora Haydée Castillo de López (HCL) y el ex contralor municipal, Antonio López Acosta (ALA), padres de Antonio López Castillo, quien murió en un procedimiento policial y está señalado de ser uno de los autores materiales del asesinato de Danilo Anderson.
Los esposos López Castillo no conocen las razones por las cuales los funcionarios del Cicpc buscaban a su hijo y no entienden por qué no lo detuvieron en su casa u oficina, sino que intentaron detenerlo mientras conducía su auto hacia su trabajo.
Haydée Castillo de López aseguró que su hermano vio el cadáver de su hijo. "Me dijo que tenía 18 tiros. Uno parece de gracia, detrás del hueso de la barbilla y con una marca de pólvora. El carro parece tener cualquier cantidad de tiros, pero no lo hemos visto. Nosotros estábamos aislados".
_¿Su hijo acompañó a la esposa de uno de los Guevara?
_HCL: Lo único que sabemos, y fue por la prensa, es que la esposa de uno de ellos lo llamó como abogado para que la acompañara a la Fiscalía por la desaparición de su esposo. Pero eso lo hace cualquier profesional del Derecho".
_¿Y las armas de su hijo?
_ALA: Ser aficionado de armas no es un delito. Uno de los policías que vino para el allanamiento dijo: "Por las armas no se preocupen, porque encontramos los permisos. Lo grave son los explosivos". No teníamos idea de qué explosivo se referían. Tenía una pistola que usaba en Magnum, bolsas de conchas que llevaba para cargarlas y usarla para sus prácticas y cajas con balas llenas.
_¿Su hijo tenía alguna vinculación con la gente que firmó el decreto de Carmona?
_ALA: No, si mi hijo es de una generación distinta a los firmantes del decreto. El no se metía en cuestiones de política.
_¿Su hijo era una persona agresiva?
_HCL: Nooo... Mi hijo era una persona muy reservada. Yo diría intensamente privado. Vivía siempre muy callado. Conversaba, echaba cuentos y leía mucho.
_¿Cómo fue el allanamiento?
_ALA: A las 11:45 de la mañana del martes 23 de noviembre, llegaron entre doce y quince funcionarios. La mayoría vestidos de negro. Muchos de ellos encapuchados.
_HCL: No se les veía, sino los huecos de los ojos y la boca.
_ALA: Tenían armas gigantescas que sólo he visto en la toma de Faluya. Unas de más de un metro, que no son armas policiales. Son de las que utilizan los marinos americanos en la guerra de Irak. Cuando a mí me avisaron, ya ellos estaban dentro del jardín. La reja estaba abierta, porque estaban reparando la jardinera. Tenían al albañil acostado en el piso. Ellos ya estaban dentro, pero los perros les ladraban. Guardamos los perros, y de inmediato pasaron por toda la casa.
_HCL: Nos dijeron quiénes están aquí. A uno le vimos una placa que decía Cicpc. Le pregunté qué pasa y uno de ellos me dijo PTJ. Soy el comisario Maldonado. Y otro dijo: soy el comisario Torcat".
_¿Ustedes estuvieron presentes en el allanamiento?
_ALA: A nosotros nos confinaron en el recibo de entrada. Nos dijeron siéntense aquí y no se muevan. Preguntábamos constantemente qué pasa. Y nos decían: "No podemos decirle nada, ya vendrá alguien que les diga. En eso pasamos más de hora y media. Ni siquiera podíamos atender el teléfono. Después cuando habían recorrido toda la casa llegó un señor vestido de civil y dijo: "Soy fiscal del Ministerio Público.
_HCL: No dio su nombre, sino expresó: "Con Competencia Nacional. Traigo una orden de allanamiento". Le pregunté por la orden, pero me dijo que era telefónica, porque ahora la ley con los artículos no sé cuál, se permiten los allanamientos con orden telefónica. Sabía que no era verdad, pero qué hace uno. Ni siquiera mostró su credencial como fiscal.
_¿Quién le informó del fallecimiento de su hijo?
_ALA: Fue el fiscal. Le pregunté qué pasa y me dijo: "Su hijo está muerto. Está en la morgue". Uno de los funcionarios me dijo: Tuvo un enfrentamiento con los policías y mató a uno. El fiscal llegó con tres testigos. Tres personas que no conocíamos. Después buscaron a otras del vecindario, pero ya estaba todo contaminado.
_¿Ustedes vieron cuando sacaron las armas del cuarto de su hijo?
_ALA: No, estábamos a un lado. Pero allí no había eso. Ellos dicen que había en el cuarto de enfrente. En el expediente dice que encontraron un cañón en el sótano. Aquí no hay sótano, lo que hay es una biblioteca abajo. Un funcionario me dijo: venga para la cocina para que vea. En la oscuridad me mostró un supuesto explosivo. Le dije que veía un par de rueditas que parecen un tocador de cassette de cinta viejo. El me dijo eso es un explosivo. Le contesté que cómo va a ser eso un explosivo, cómo cree que mi hijo va a tener debajo de la mesa un explosivo, deje que yo se lo alcanzó. Y cuando fui a meter la mano, el funcionario gritó y me dijo no, no lo toque.
_¿Cómo terminó el procedimiento?
_ALA: Después nos sacaron de la casa y nos llevaron bien lejos. En ese momento vino un camión muy grande que decía explosivos. De allí bajaron unas bolsas amarillas para dentro de la casa. Todos los que estaban cerca vieron cómo bajaban esas bolsas que no sabemos qué contenían.
_HCL: Hasta ese momento no habían hablado de armas, ni de explosivos, sino el incidente de la cocina.
_ALA: Nosotros teníamos miedo que fueran a volarnos la casa, porque de repente se escucharon unas detonaciones. Creíamos que habían vuelto leña la casa. Cuando regresamos al rato no encontramos rastro de ninguna detonación.
_¿El día que su hijo muere. Hubo algo diferente?
_HCL: Salió a la hora de siempre a su oficina. A mí lo que me alarma es que la gente muera cuando la policía lo anda buscando. Creo que la policía si anda buscando a la gente que mató a Danilo Anderson, no la está buscando para hacer justicia, sino para hacer venganza. Y las policías no son para eso.
_¿Qué esperan de la investigación?
_HCL: Nada, porque cuando vemos que la propia policía declara una cosa que no es y el fiscal coloca en el expediente cosas que no son. No estoy muy segura de esperar justicia. La única justicia que espero es la divina, que sé que no me va a fallar.