Opinión
Entre sapos y culebras
La ley GESTAPO
A l ministro
Ramón Rodríguez Chacín, no le quedó más remedio que salir ayer a dar la
cara ante la avalancha de críticas que suscitó la reciente y macabra ley
sobre inteligencia y contrainteligencia aprobada por el presidente
Chávez. Esta ley es inevitable porque "este es un país enfrentado al
imperio norteamericano". Menudo argumento, y de tan infantil soporte que
los venezolanos nos preguntamos hasta qué punto el mensaje bolivariano
ha reducido la cantidad de neuronas de los ministros y otros altos
funcionarios del Ejecutivo nacional.
De acuerdo con lo que dejó entrever el ministro de marras –e ideólogo
según algunos miembros prominentes del PSUV (hoy también en funciones de
Gobierno) de la matanza de pescadores en El Amparo–, Estados Unidos le
ha declarado la guerra a Venezuela, y por tanto todos los ciudadanos
deberían pasar a engrosar la lista de colaboradores y chismosos del
oficialismo, listos para denunciar a quien (sólo por intuición)
consideren un elemento de los gringos. ¡Cómo se ve que no conocen a los
venezolanos, a su probada honestidad y patriotismo, y a su nacionalismo
fortalecido en tantas ocasiones y oportunidades históricas! En todo caso,
quienes deben ser investigados no son los nacionalistas venezolanos,
sino los miembros del Gobierno bolivariano, militares incluidos, que se
han vendido a
Cuba, les han entregado nuestro sistema de salud, la distribución
de alimentos, el cultivo de la caña de azúcar y pare usted de contar. Al
ministro Rodríguez Chacín, cuya trayectoria policial fascista conoce
bien el país entero, habría que preguntarle qué piensa de que agentes
cubanos de inteligencia manejen todo lo relacionado con la base de datos
computarizada de la que saldrá, quizás el año próximo, la nueva cédula
de identidad de cada ciudadano de este país.
¿Quién es más traidor? ¿El que como militar, retirado o no, ayuda,
colabora y permite que agentes de otro país (sean Estados Unidos o Cuba)
manejen cuestiones de seguridad interna, o aquél que es delatado por
informante casual, sin ninguna prueba? Desde luego que todo militar
activo o retirado que colabore con otro país debe ser llevado a juicio y
castigado por prestarse a semejante traición, sea ministro o presidente
de la república.
El ministro Rodríguez Chacín miente cuando dice que las críticas contra
la ley GESTAPO carecen de base. Afirma que quienes critican "saben que
aquí no hay riesgo para la estabilidad democrática, al contrario, se
busca consolidarla". Agregó, como si los venezolanos no conociéramos su
trayectoria y las intenciones de Chávez, que era "necesario considerar
que Venezuela es un país petrolero, que sus operaciones deben ser
secretas y tener un aparato para evitar que se filtren las informaciones".
¿Cuáles informaciones? Si algo estamos viviendo en este momento es,
casualmente, una falta de información porque Pdvsa se niega a dar sus
balances consolidados, el Banco Central maquilla sus informes y los
cálculos de empleo e inflación casi siempre son falsos...
|