Chávez exige a militares
"radicalizar" socialismo
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viernes, 13 abril 2007
"La llamada institucionalidad fue una
manera de enmascararse y asumir una posición contraria al gobierno, a la
revolución, al mandato legítimo del pueblo. Por eso es que hoy todo
comandante de unidad en todos los niveles está obligado a repetir desde el
alma y levantar la bandera con esta consigna: Patria, socialismo o muerte, sin
ambigüedades de ningún tipo, sin complejos", señaló el presidente de
la República, Hugo Chávez.
Caracas.- El presidente de la República,
Hugo Chávez advirtió que si algún oficial de la Fuerza Armada Nacional se
siente incómodo con la consigna de "patria, socialismo o muerte",
puede tramitar su baja.
Emplazó a los uniformados a declararse con mayor "fuerza" y
"radicalidad" como antiimperialistas, revolucionarios, bolivarianos
y socialistas
"La llamada institucionalidad fue una manera de enmascararse y asumir una
posición contraria al gobierno, a la revolución, al mandato legítimo del
pueblo. Por eso es que hoy todo comandante de unidad en todos los niveles está
obligado a repetir desde el alma y levantar la bandera con esta consigna
patria, socialismo o muerte, sin ambigüedades de ningún tipo, sin
complejos", señaló.
"Es falso que el militar es apolítico. Yo de subteniente estuve en una
montaña detrás de unos guerrilleros que no sé si me hubiera pasado a su
lado porque ya andaba dudando de lo que hacía. ¿Qué fue la Fuerza Armada en
los años 60? Nos metían horas de adoctrinamiento anticomunista, nos decían
que eso era el demonio y venían oficiales gringos, teníamos aquí una misión
militar del imperio, ellos se creían dioses y aquí había militares que
miraban a un gringo y casi le besaban los pies", aseveró.
Al referirse a los oficiales que acompañaron el intento golpista en su contra
del 11 de abril de 2002, el mandatario los calificó de "generales de
pacotilla, de papel" que "formaron mafias y hacían negocios" y
que ahora andan huyendo.
Vuelve el plan desestabilizador
Además Chávez afirmó que la oposición está organizando conjuntamente con
"el imperialismo estadounidense" un plan desestabilizador que
coincidiría con la fecha en que se vence la concesión a RCTV.
"La oligarquía está preparando nuevas maneras de atacarnos. Ahora
quieren aprovechar la coyuntura del 28 de mayo. Señores, se acabó el
contrato (...) la extrema derecha venezolana y la extrema derecha
internacional apoyadas por el imperio están preparando algo para ese día.
Estemos alertas. No cometamos los mismos errores de hace cinco años",
denunció.
FAN en la Faja
Chávez anunció que el próximo 1 de mayo tomará "con la fuerza armada
y el pueblo" los campos petroleros que operan trasnacionales en la Faja
del río Orinoco, aunque precisó que se tratará de un acto pacífico.
En un discurso este jueves ante un grupo de militares a los que entregó créditos
para viviendas, Chávez aseveró que el "próximo 1 de mayo vamos a tomar
(los campos petroleros) pacíficamente".
"Estoy seguro de que ninguna trasnacional va a sacar una escopeta, pero
iremos con la Fuerza Armada y el pueblo. Vamos a tomar los campos que se habían
entregado a empresas transnacionales", enfatizó el mandatario.
"Se acabó la apertura petrolera. Ahora será Pdvsa (la estatal Petróleos
de Venezuela) la que manejará esos campos", agregó.
Fortalecer la reserva militar
El presidente venezolano hizo además un llamado a fortalecer la reserva
militar como una "necesidad" en un país "amenazado por el
imperio más poderoso de la tierra".
"Terminemos los militares profesionales de convencernos de que la reserva
es una gigantesca necesidad, sobre todo para un país amenazado por el imperio
más poderoso de la tierra", dijo Chávez en un acto en el que entregó
créditos para viviendas a un grupo de oficiales.
"Yo quiero ver, el país quiere ver, las unidades de reserva bien
estructuradas, bien equipadas, bien armadas, bien adiestradas y bien
entrenadas", prosiguió.
En la reserva militar venezolana están inscritas cerca de un millón de
personas, según datos de la Fuerza Armada.
Advertencia a las cementeras
Chávez también amenazó con ocupar las fábricas privadas de cemento si no
atienden las exigencias del gobierno para abastecer el mercado local.
Chávez dijo que si las cementeras "prefieren llevarse el producto al
exterior, a venderlo más caro que suministrar para el interés del pueblo
venezolano", serían tomadas.
"Si las cementeras no quieren, bueno las ocupamos, les inyectamos
recursos, las ponemos a funcionar mejor, bajamos los costos, producimos el
cemento para nosotros porque ya basta que se lleven los recursos que son
nuestros para enriquecer a una minoría", afirmó el mandatario, quien
estaba vestido de uniforme militar de faena y boina roja.
"Yo digo (a) la empresa privada nosotros estamos dispuesto a respetarla
siempre y cuando se sometan a la constitución, a las leyes nacionales y al
interés nacional", agregó. (Agencias)
"General magnicida"
El presidente Hugo Chávez denunció este jueves que un ex general de la
Guardia Nacional ha tratado de formar una red dentro de la Fuerza Armada para
asesinarlo.
"Un general retirado de la Guardia Nacional, ese general, anda desde hace
varios años trabajando en silencio para matarme", dijo Chávez.
El gobernante afirmó, sin precisar el nombre del general retirado, que ha
tratado de "formar una red en la Fuerza Armada para matarme" con el
apoyo de su hijo que es un capitán activo de la Guardia Nacional.
"El capitán estaba en su puesto de mando allá en Puerto Ayacucho hasta
que yo mandé por él, yo mismo, el comandante en jefe, cuando vi la
evidencias dije vaya búsquelo tiene que estar preso", acotó.
Chávez sostuvo que el ex general tiene conexiones "con el padre de todos
los terroristas de este continente, protegido del gobierno terrorista de los
Estados Unidos ahora, liberado por una juez en los Estados Unidos, Luis Posada
Carriles".
La denuncia del Chávez coincide con el caso del ex general, Ramón Guillén Dávila,
de 64 años, que fue apresado el mes pasado junto con su hijo, el capitán de
la Guardia Nacional, Thomas Guillén, de 36 años.
El defensor de los detenidos, Guillermo Heredia, declaró que el ex general y
su hijo fueron imputados por las autoridades militares del delito de
"instigación a la rebelión militar".