ATENTADO / Juan Carlos Sánchez falleció por los malos tratos, según relato
Denuncian que a los Guevara los torturaban en el Helicoide
Fiscal Yoraco Bauza niega que él o Gilberto Landaeta vieran los hechos
 

IRMA ALVAREZ
GUSTAVO RODRIGUEZ

EL UNIVERSAL
 

Alegando "disgusto" por la forma en la que se adelantan las investigaciones del atentado contra el fiscal Danilo Anderson, contactaron a la prensa dos personas que se identificaron como testigos de los primeros días de reclusión de cuatro de los recluidos e investigados por el estallido del 18-11-04: Juan Carlos Sánchez (fallecido en presunto enfrentamiento), y los primos Juan, Rolando y Otoniel Guevara.

Por espacio de una hora, relataron que en la "detención ilegal" y "tortura" de estos ciudadanos habría participado una comisión de nueve funcionarios de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip) y cuatro del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).
Los fiscales Gilberto Landaeta y Yoraco Bauza también habrían presenciado la forma en que trataron de obtener de los aprehendidos información sobre cuál fue su participación en el caso Anderson y quién o quiénes estarían detrás de la colocación del explosivo.
A pesar de que las capturas tuvieron lugar en noviembre, sólo hasta ahora decidieron hacer la denuncia. Cuando faltan días para que un tribunal celebre la audiencia preliminar en la cual decidirán si los Guevara serán juzgados, ambos informantes aseguran que no "hablaron" antes porque temían por su vida.
La sede: el Helicoide
Según contaron los presuntos testigos, "los Guevara, así como Juan Carlos Sánchez, fueron detenidos por funcionarios del Cicpc y Disip. Luego de la captura, realizada en diferentes partes y fechas, fueron trasladados al Helicoide, específicamente a la Dirección Nacional de Investigaciones, donde estuvieron en cautiverio por varios días".
"En ese lugar, y específicamente en el segundo piso de esa Dirección, existen diferentes cuadras (dormitorios de los disip). En ese mismo nivel hay una habitación donde torturaban y maltrataban físicamente a estas personas".
"Los mantenían esposados. Para que no se notara, colocaron vendas en los antebrazos (muñecas), luego tirro y por último los esposaron. También les colocaban algodones en los ojos, parchos quirúrgicos y luego vendas y tirro".
"Con excepción de Rolando Guevara, a los demás les suministraron medicamentos vía intravenosa y los mantenían con sueros. Los guindaban con los brazos atrás. Les colocaban bolsas plásticas en la cara y se sentaban hombres sobre sus espaldas. Los sofocaban hasta casi perder el conocimiento".
"Uno de ellos, Juan Carlos Sánchez, casi perece después de una primera sesión de tortura. Lograron reanimarlo médicamente. Pero posteriormente lo sometieron a otra sesión de tortura. El hombre muere y por eso los trasladan hasta Barquisimeto (Lara) y simulan el enfrentamiento en el motel Edén. Pero ya Juan Carlos estaba muerto".
"Esta comisión policial que actuó contra ellos estaba al mando de un inspector de la Disip y funcionarios del Cicpc. El inspector jefe fue quien condujo el vehículo de Juan Carlos Sánchez y llevó los artefactos que le sembraron a éste: dólares, granada, pistola".
"Los hechos fueron presenciados por Gilberto Landaeta y Yoraco Bauza, dos de los fiscales que encabezan las averiguaciones del caso Anderson. Ellos iban a la sala de torturas y en la sala donde los mantenían presos se comunicaban entre sí y con los funcionarios policiales, mediante señas, para impedir que los identificaran por sus voces".
"A pesar de las torturas, ninguno de los Guevara dijo nada. Por eso deciden sacarlos de allí y es cuando trasladan a Rolando y Otoniel Guevara hasta Carabobo, no sin antes contactar a la Guardia Nacional para que los localizara en esa zona. Esto lo hicieron con apoyo de un mayor o capitán de la GN, que tiene credenciales de comisario general de Disip".
"El mismo tipo de procedimiento lo siguen con Juan Bautista, a quien trasladaron a Portuguesa. Allí iban a simular un enfrentamiento, pero luego simularon su captura".
Todo esto habría sido posible porque, como acotó otro informante vinculado a organismos de seguridad, "los Guevara pactaron con el Cicpc y pagaron 100 mil dólares para que los soltaran vivos a los tres".
A lo expuesto agregaron los supuestos testigos que "cuando detuvieron a Juan Guevara, la comisión iba acompañada por un policía que es técnico en telecomunicaciones".
"Todos los funcionarios actuaron bajo presión de la superioridad. A cada rato les indicaron que tenían que aparecer los culpables de la muerte de Danilo Anderson. El radio transmisor recibía constantes llamados de Samán 15".
"También fueron cambiadas las relaciones de llamadas de los celulares del difunto Anderson, dado que existía una alta cantidad de contactos telefónicos entre el fiscal y un funcionario del alto gobierno".
Dicho funcionario estaría en la lista de personas reportadas por el concejal Carlos Herrera ante la Fiscalía.
Fiscales refutan
El fiscal Yoraco Bauza no titubeó al aseverar que lo dicho por estos testigos "es totalmente falso". "Pero no me sorprende. He perdido la capacidad de asombro. Sólo quiero garantizar que ni yo, ni Gilberto Landaeta, hemos estado presentes en actos de tortura contra persona alguna. Eso sería contrario a nuestras actividades como fiscales garantes de la Constitución y las leyes. Esto es una aberración. Estoy convencido de que estos presuntos testigos son funcionarios que intentan desviar la atención sobre quiénes fueron los autores materiales del atentado contra Anderson. Quieren poner en duda nuestro trabajo y no lo lograrán".
A esto agregaron fuentes del Ministerio Público que esta denuncia "parece ser una reacción a la decisión que tomó el fiscal general de reestructurar la comisión que llevaba las averiguaciones y la encabezaba José Cuéllar".
Además trascendió que el fiscal Argenis Lárez está investigando los malos tratos que sufrieron los Guevara.
Cicpc sin respuesta
El Universal intentó comunicarse con el director del Cicpc, Marcos Chávez, para corroborar las denuncias suscritas por funcionarios de esa institución, pero todo resultó infructuoso. A las 4:50 pm se estableció comunicación a través del teléfono Cantv 564-5173, donde informaron que no estaba en su despacho. Luego, a las 5:15 pm se llamó al teléfono de guardia de Dirección para conocer la versión del jefe policial. Pero funcionarios indicaron que el director estaba reunido en el Ministerio.