Venezolanos celebran Día del Exilio
By CASTO OCANDO
``Este es un reconocimiento de la ciudad de Doral a todos aquellos venezolanos que se han visto obligados a abandonar Venezuela huyendo de la implacable persecución política del régimen de Hugo Chávez'', dijo el alcalde Juan Carlos Bermúdez, durante el acto de proclamación.
Bermúdez dijo en su proclama que la población de origen venezolano en Doral ha aumentado significativamente en los últimos años debido a la situación política en Venezuela.
También reconoció que la organización de la comunidad venezolana ``es de vital importancia para lograr los objetivos de la ciudad de Doral''.
En el evento, celebrado al mediodía en el Hotel Intercontinental West Miami, se reconoció el apoyo a los venezolanos ofrecidos por exiliados cubanos, entre ellos Ramón Saúl Sánchez, director del Movimiento Democracia; y el abogado Salvador Lew. También se homenajeó a los venezolanos Ernesto Ackerman, presidente de Independent Venezuelan-American Citizens (IVAC), y Patricia Andrade, directora de la fundación pro derechos humanos Venezuela Vigilante, ambas con sede en Miami.
``Es un reconocimiento muy importante que ayuda a la lucha de los venezolanos exiliados por la libertad de Venezuela'', dijo el militar retirado José Antonio Colina, refugiado político y director de la organización Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex), que presentó la solicitud de la proclama a la alcaldía de Doral.
La periodista Patricia Poleo, asilada en Miami desde el 2006 debido a amenazas de encarcelamiento por sus columnas contra el gobierno de Chávez, leyó una misiva enviada por el joven opositor Nixon González, que se encuentra asilado en Perú.
``Con gran emoción celebramos la creación del Día del Exiliado Venezolano, y nos encontramos unidos aquí para ser libres'', escribió González.
Entre los asistentes al evento se encontraban militares, fiscales, periodistas, banqueros y expertos petroleros que residen en Miami en calidad de asilados o refugiados políticos, y que contaron sus difíciles experiencias.
``Nunca imaginé que en mi vida iba a tener que vivir fuera de mi país como exiliado'', dijo Juan Fernández, experto petrolero y activista de Gente del Petróleo, una organización que reúne a un grupo de los 23,000 trabajadores de la estatal Petróleos de Venezuela, S.A., que fueron despedidos en el 2002 por oponerse a las políticas de Chávez.
En un discurso emotivo, Fernández relató cómo tuvo que enfrentar la incredulidad de las autoridades estadounidenses de inmigración, cuando tuvo que explicar que era un perseguido político que no militaba en ninguna organización partidista, y que no podía regresar a Venezuela sin arriesgar su vida.
``Gracias a Dios que el tiempo nos ha dado la razón, y ahora las autoridades estadounidenses entienden que en Venezuela no hay democracia'', precisó.
Para el general retirado Marcos Ferreira, que llegó a Miami en abril del 2003 luego de ser acosado por su posición disidente en la Guardia Nacional, la proclama ``es un reconocimiento de la plena autoridad de que ya existe una comunidad de exiliados venezolanos en Estados Unidos''.
``El exilio es una herida que no se cierra, y se mantendrá abierta mientras continúen aquellos que por mantenerse en el poder dividen una sociedad, no sólo en Venezuela, sino en todo el hemisferio'', dijo Oscar Puig-Corve, un activista de origen venezolano que busca convertirse en el primer concejal electo de Doral.
