DESTITUCIÓN Y MUERTE DE LA JUEZ CARMEN EMILIA AROCHA WALTER

JOSÉ LUIS TAMAYO RÓDRÍGUEZ*

A raíz de su intempestiva y súbita destitución, que le fue notificada el día lunes 28 de abril de 2008 en horas de la tarde, mediante oficio suscrito por la Magistrado LUISA ESTELLA MORALES LAMUÑO, Presidenta del TSJ y de su Comisión Judicial, en el cual se le participó escuetamente que "se dejaba sin efecto su designación", la juez décimotercero de juicio de Caracas, CARMEN EMILIA AROCHA WALTER, persona de extraordinaria calidad humana y profesional, comenzó a sentirse mal de salud, presentando un cuadro de hipertensión e hipotensión arterial.

Quienes tuvieron contacto con ella durante los días siguientes a su remoción, relatan que se encontraba sumamente indignada por su inexplicable desahucio, que no terminaba de asimilar por absurdo e ilógico. ¡Lo único que hice fue otorgar una medida de libertad a alguien que en mi opinión de juez se la merecía legalmente! ¡Mi única "falta" fue hacer Justicia! ¿Es acaso eso motivo para despedir a un juez? Así se lamentaba una y otra vez, con profunda aflicción y hondo dolor, a la par que su salud y su ánimo se deterioraban rápida y progresivamente.

Comentaba en medio de gran tribulación que no podía entender cómo era posible que no se hubiesen tomado en cuenta sus 34 años de servicios al Poder Judicial y que se le hubiera destituido sin haberla oído, sin defensa, sin previo y debido proceso, al que tenía legítimo derecho como Juez Titular. Fue tal la precipitación para destituirla, que ni siquiera se reparó en el hecho de que la doctora AROCHA no era Juez Provisorio, como se afirma en el oficio que la destituyó.

Murió el 3 de mayo en la madrugada, presa de gran angustia, de inmensa pena, de indignación extrema, de vergüenza intolerable y de impotencia insoportable por haber sido execrada injustamente, sin formula de juicio ni causa legal alguna, del Poder Judicial al que tanto sirvió por décadas con denodado esmero y afán. Falleció luego de ser herida mortalmente en lo más recóndito de su dignidad personal y profesional. Su alma prístina y pura, que predicaba constantemente amor y paz hacia sus semejantes, no soportó tamaña injusticia.

Las causas de la inesperada y prematura muerte de la doctora CARMEN AROCHA WALTER tienen que ser investigadas y establecida la relación de causalidad entre su repentina expulsión y subsiguiente deceso; pero todo apunta a que la razón fundamental de su penosa defunción tiene relación directa e inmediata con su injustificado e ilegal despido. Sólo transcurrieron cuatro días…

La vil expulsión de la judicatura de la doctora AROCHA WALTER se suma a una larga lista de jueces destituidos sumariamente a nivel nacional por adoptar decisiones jurisdiccionales que no son del agrado de los altos jerarcas del Poder Judicial o del propio Gobierno, cuyos entes disciplinarios actúan con cuestionable ligereza en franco desmedro y desprecio de los derechos y garantías constitucionales de los jueces, que merced de ello, han sido privados paulatinamente de la autonomía e independencia que proclaman la Constitución y el COPP.

¡PAZ A SU ALMA Y JUSTICIA POR SU DOLOROSA PARTIDA!

* Abogado

C.I. Nº V-5.135.050

Caracas, Mayo 4, 2008.