Política
Cuestionan convenio de traslado de presos entre Venezuela y Cuba
“La
inseguridad jurídica que supone un acuerdo de este tipo para los
naturales de Cuba es inaceptable porque se extendería la juridicidad
cubana al Estado venezolano”, advirtió el abogado y ex parlamentario
de Primero Justicia Ramón José Medina, al comentar el tratado que entró
en vigencia hace dos semanas
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Foto
AP
El acuerdo entre los
gobiernos de Fidel
Castro y Hugo Chávez
fue aprobado, en segunda
discusión, el 17 de
febrero de 2005, con los
votos salvados de
Primero Justicia y de
Proyecto Venezuela
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A primera vista, no pareciera
inusual la firma de un acuerdo entre dos naciones para
que ciudadanos que hayan sido condenados por algún
delito puedan pagar sus penas en el país de origen. De
hecho, antes de 1999 Venezuela había suscrito al menos
ocho tratados de ese tipo con República Dominicana, México,
Colombia, Argentina y Perú, entre otros.
Sin embargo, la “ley aprobatoria del acuerdo entre la
República Bolivariana de Venezuela y la República de
Cuba sobre el traslado de personas condenadas”, que
entró en vigencia en diciembre pasado, ha despertado
preocupación por sus posibles implicaciones.
“La ley condiciona el traslado de un cubano a su país
con su consentimiento, pero en la justicia venezolana,
con una simple acta, se puede hacer el traslado, y quién
garantiza los derechos humanos de ese preso”, señaló
el abogado Ramón José Medina, ex diputado de Primero
Justicia, partido que salvó su voto durante la aprobación
de esta ley en la Asamblea Nacional.
El instrumento legal fue suscrito en La Habana el 8 de
octubre de 2004 por el entonces canciller venezolano Jesús
Pérez y su homólogo Felipe Pérez Roque. y discutido
por el Parlamento entre enero y febrero de 2005, cuando
fue aprobado. El 3 de marzo fue enviado al Ejecutivo y
no fue sino hasta el 27 de diciembre de 2005 cuando
apareció publicado en la Gaceta
Oficial número 38.344 y entró en vigencia.
“Tanto en Venezuela como en Cuba no existe Estado de
Derecho, la inseguridad jurídica que supone un acuerdo
de este tipo para los naturales de Cuba, e incluso los
naturalizados venezolanos, es inaceptable pues extiende
la juridicidad cubana al Estado venezolano”, manifestó.
Contrario a los derechos humanos
El convenio de “traslado de personas condenadas”
se inscribe en el marco de un polémico tratado judicial
entre Venezuela y Cuba, firmado el 22 de diciembre de
2004, que permite a jueces, funcionarios policiales y de
la seguridad del Estado cubano actuar en territorio
venezolano con amplias facultades para investigar,
capturar e interrogar a cubanos que residan en
Venezuela.
Se calcula que en el país viven más de 25 mil cubanos.
En el momento de la discusión parlamentaria del acuerdo
para el traslado de prisioneros, el entonces presidente
de la Comisión de Política Exterior, Saúl Ortega (MVR),
destacó como ventajas del convenio “el desarrollo de
la cooperación entre ambos países en materia penal”
y el descongestionamiento del sistema penitenciario
venezolano.
Pero quienes lo consideran negativo consideran que “es
contrario a los derechos humanos y a la juridicidad
venezolana, pues permite la intervención del Gobierno
cubano”, aseguró Medina.
Aunque el penalista Alberto Arteaga prefirió abstenerse
de opinar por desconocer a fondo el texto del acuerdo,
adelantó que “si se trata de personas condenadas que
han sido sometidas a juicio y que tienen una sentencia,
son normales estos acuerdos para que estas personas
puedan cumplir su pena en su tierra; el problema está
en la carencia de garantías en Cuba”.
El Gobierno ha firmado acuerdos similares con Dinamarca,
en el año 2000, y Reino Unido e Irlanda del Norte, en
2002. |
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