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EFE -
La organización de derechos humanos Venezuela
Awareness Foundation (AWF) manifestó hoy preocupación por la
situación de dos "presos políticos" venezolanos que
requieren una urgente atención médica especializada, pero las
autoridades se "niegan a liberarlos" para que reciban
el tratamiento adecuado.
Patricia Andrade, presidente de AWF con sede en Miami,
hizo un llamado a la comunidad internacional para que interceda
a favor del estudiante universitario Raúl José Díaz Peña,
quien cumple hoy cuatro años de detención, y del periodista
José Rafael Ramírez.
Andrade explicó a Efe que Díaz Peña sufre "una infección
en el oído localizada cerca de una membrana que separa el área
infectada del cerebro" y necesita ser sometido a una
delicada operación.
"A pesar de las observaciones que ha dado la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA al Estado
venezolano a favor de Raúl Díaz, Venezuela
ha sido negligente en cumplirlas", dijo Andrade.
Destacó que los informes realizados por doctores, incluyendo
uno de médicos forenses y de médicos cubanos que trabajan en
la llamada Misión Barrio Adentro, un programa del Gobierno
venezolano, indican que Díaz requiere de una intervención quirúrgica
urgente.
"La actual jueza de la causa, Migdalia Añez, se ha negado
reiteradamente a darle una medida sustitutiva de libertad que
por ley le corresponde para que pueda ser operado y salvar su
vida", afirmó.
El joven, quien está protegido por medidas cautelares otorgadas
por la CIDH en 2005, está acusado por las autoridades
venezolanas de participar en el atentado con explosivos a las
sedes diplomáticas de Colombia
y España en el 2003, en Caracas.
Su acusación está sustentada en una declaración de otro
procesado, Silvio Mérida, quien según la presidente de la AWF
fue "torturado por organismos parapoliciales" para
obtener una declaración falsa contra el estudiante
universitario.
"Mérida después, ante el juez de la causa, se retractó y
confesó que acusó a Díaz producto de las torturas y afirma la
inocencia de éste", dijo Andrade.
En cuanto al periodista José Rafael Ramírez, la activista
indicó que éste sufre de diabetes y presión arterial alta y
"se ha complicado en niveles alarmantes que hacen temer por
su vida", por lo que un juez en enero pasado le otorgó una
medida sustitutiva de libertad.
Pero luego el magistrado fue despedido de su cargo y sustituido
por otra jueza que revocó la medida de libertad.
Ramírez inició una huelga de hambre y aunque es atendido por médicos
de la cárcel donde está "su integridad está seriamente
amenazada y requiere de un urgente traslado a un centro médico".
El periodista, quien denunció presuntos casos de corrupción
del Gobierno y decisiones judiciales que calificaba de
"politizadas", está acusado de presuntamente
extorsionar al empresario Wilmer Ruperti, persona vinculada con
los contratos gubernamentales del transporte marítimo en Venezuela,
según AWF.
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