Y sonaron las rejas y las cacerolas”


Esa primera vez, no me pregunte si en sus calabozos tenian cacerolas, pero se que si las hubiesen, rechazarian usarlas. Prefirieron sonar sus rejas esa noche, sin que su carcelero que escuchaba ese sonido metalico de golpear la reja, se atreviera a ordenarle que dejara de hacerlo. El preso politico no tenia miedo, arma que utiliza el carcelero para controlarlo. De ahi que esto se convirtio en un ritual nocturno y con esto, otras rejas politicas en lugares lejanos apoyados tambien por sus vecinos de otras celdas repetian el sonido de las rejas.

El preso politico reclama su libertad, pero, mas alla de las rejas politicas, los que viven en "libertad condicional", se sumaron para expresar su descontento uniendose a la misma hora con sus cacerolas reclamando la libertad de los 32 presos politicos, por los cortes de luz, porque no quieren escuchar mas una cadena presidencial, porque devaluaron la moneda, el alto costo de la vida............el cacerolear para expresar el descontento

Esto, que parecia un llamado timido que nacio del corazon de un preso politico que le llego a otro companero, y asi a otro y otro......rumor que se escapo y alzanzo ciudades,corria por twitter, por mensajes de texto, por un correo electronico, pero llego mas alla, llego a paises con venezolanos en el exilio cuyo corazon esta en Venezuela y se unieron en uno solo: rejas y cacerolas, todos reclamaban libertad para los presos politicos, y con esto, su cansancio a los problemas y reclamos cotidianos que son ignorados y burlados. No necesitaron el llamado de un lider quien acostumbra usar los medios de comunicacion para invitar a un acto de protesta. La sociedad civil mostro que se puede organizar en forma espontanea y alzar su voz ante tanta injusticia y descontento.

Su cuerpo esta en ese calabozo, pero su mente fue mas alla, su idea se colo donde no hay dictadura que la detenga, atraveso otras rejas politicas para quedarse y unirse al clamor de la sociedad civil, que, desde su respuesta con el primer cacerolazo, mostro que tiene el poder de organizarse y ser escuchados sin esperar un lider que le diga por los medios de comunicacion lo que tienen que hacer.
Algunas cacerolas sonaron timidamente, pero otras quedaron inservibles, para un recuerdo, tal vez para aquel cuerpo encarcelado del que decidio manifestarse para reclamar su libertad 32 rejas politicas continuan su ritual nocturno del sonido de las rejas reclamando libertad, y en diferentes rincones de Venezuela se escuchan las replicas de las cacerolas.  

Patricia Andrade

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