RELATO DE GUSTAVO ARRAIZ - SECUESTRADO EN PANAMA
Me dirijo desde México a Panamá en un viaje rutinario de mi trabajo, para luego trasladarme hacia Caracas, sabiendo por parte de mis familiares en Caracas, que según la Televisión, me habían dictado una medida privativa de libertad y sin ningún problema me trasladé hacia Panamá, y mis familiares me indicaron que la noche anterior había ido la Interpol a buscarme a mi casa en Caracas y sin embargo, sin ningún temor me traslado a Panamá, como es costumbre en mi trabajo, vuelvo y repito.
El día 28 de Febrero de 2.007, tomé una avión de la aerolínea Copa Airlines o Continental Airlines, no me acuerdo muy bien, y el avión despegó de México a las 2 de la tarde y aterricé aproximadamente a las 5:30 de la tarde en el Aeropuerto de Tocumen, y cuando comenzamos a aterrizar el piloto informa al público que tienen que enseñar el pasaporte al desembarcar, me detienen dos funcionarios de seguridad de inmigración del aeropuerto sin ninguna explicación, junto a mi hermano Arturo Arraiz y luego nos revisaron las maletas y nos entregaron a unos funcionarios de PTJ que nos fueron a buscar con unos fusiles, motivo por el cual me asombro y comento que por qué me tratan como si fuera una persona de una conducta predelictual, y ellos no hablaban nada conmigo; luego me entregan a la sede principal de PTJ en Panamá y me arrojaron junto con mi hermano a un sitio lúgubre sin ninguna presencia de un fiscal, y sin ninguna explicación de por qué estábamos detenidos y siempre me preguntaba ¿por qué se me priva de libertad y se me violan los derechos humanos de tal forma?, porque estando en el calabozo con 50 detenidos (comunidad carcelaria de Panamá) en un espacio de 70 mts aproximadamente, y hasta como a las 2 de la mañana después de 7 horas detenido por una investigación en la Interpol de Francia, me dice esto una funcionario de la Interpol de Panamá, y que están revisando bien la información que les llega desde Francia Interpol, y yo sentía que se hablaba con engaño. Luego incomunicado, le sugiero a la funcionaria, que me permitiera comunicarme con mi abogado y ella me dijo que esperara hasta el día siguiente, y yo horrorizado de cómo se violaba el derecho a la defensa, le pregunto ¿Cuánto tarda esa investigación? Y ella me contesta 24 horas, según las leyes panameñas, es el tiempo del cual disponemos para investigar a una persona y si no tiene antecedentes, denuncias, solicitudes internacionales, es nuestro deber liberar al detenido, entonces aún si es así permítame comunicarme con mi abogado o en tal caso, ahorita en este momento me están violando mis derechos humanos, me están manteniendo incomunicado y para mi esto es un secuestro, le manifesté. Total que amaneció, bien pues, luego de la travesía nocturna de estar incomunicado, aparece de nuevo la funcionaria como a eso de las 2 de la tarde y se llevan a mi hermano, a quien si lo dejaron en libertad y posteriormente, me sacan del calabozo esposado y me pasean por los pasillo de la PTJ, como si fuera una persona con conducta pre-delictual o violenta y me llevan al departamento de la Interpol para chequear de nuevo mi pasaporte y me devuelven al calabozo.
Posteriormente, en horas de la tarde, aparece mi abogado en la PTJ y me dice que está averiguando mi situación legal en Venezuela y en Panamá y me dice que lo único que sabe es por los medios de comunicación en Venezuela. Donde se comentaba que habían capturado al empresario Gustavo Arraiz en Panamá y que había hablado ante la televisión el Ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Pedro Carreño, realizando un show por mi captura y solicitando mi extradición a Panamá, quedando constancia en grabaciones de esta declaración en lo medios de comunicación masivos, luego al paso de 3 días, continuando ilegítimamente privado de mi libertad, mi abogado me informa que el Canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, solicitó mi extradición a través de un escrito y que había llegado a la Cancillería en Panamá. Mi abogado me explica que la extradición en Panamá tarda hasta 120 días y que iba a proceder a anular todas las actuaciones judiciales ocurridas porque no hay nada en el sistema judicial panameño para estar privado de mi libertad y de lo contrario se esperaría a la tramitación de la extradición, pero que lo importante era que mientras, él seguía investigando él estaba tramitando el cambio de sitio de reclusión, porque me encontraba en un calabozo lúgubre con 50 detenidos, como ya mencioné antes y en pésimas condiciones de higiene y comunicación.
Luego del Sexto días de estar detenido, me informa el abogado que hasta el mismo Presidente de la República de Venezuela Hugo Chavez, me nombró en un programa televisivo y dijo que trajeran a ese empresario como sea de Panamá y había dicho estas palabras “Voy a llamar a Torrijo para que me entregue a ese ciudadano como sea”, palabras que quedaron grabadas en los medios de comunicación.
Después al séptimo día mi dice mi abogado que la situación estaba tensa en Caracas, por el ataque mediático de altos funcionarios en Venezuela, buscando al manera que sea para llevarme a Venezuela y me indicó que por más que ellos quieran, ya ellos habían solicitado la extradición y eso tardaba 120 días, o sea, cuatro meses, y que por eso el quería sacarme de ese sitio lúgubre y cambiarme a otro sitio penal.
Luego ese mismo séptimo día, aproximadamente a las 4 de la tarde, después de estar incomunicado y sin visitas de de familiares, logró entrar mi hermano a visitarme, visita ésta que duro apenas 10 minutos, al igual que las reuniones con mis abogados tan solo eran de 10 minutos, luego como a eso de las 6 de la tarde entran 6 funcionarios PTJ y me sacan del calabozo en cholas, short y una camisa manga larga, con la cara sin afeitar y me montan en una camioneta Toyota prado, junto con 6 funcionarios y una caravana como de 8 patrullas y a toda velocidad y noté que en la camioneta iba una mujer venezolana de Interpol-PTJ, porque un funcionario la nombró “Usted es de Interpol – PTJ de Venezuela” y ella contesté “Sí” y yo comencé a exclamar que “esto es un secuestro, ustedes no saben la violación de derechos que me están haciendo, porque Panamá tiene que esperar el tiempo que tarda la extradición, que son 120 días, o sea, 4 meses” , y todo esto iba sucediendo sin que mi abogado ni mi hermano lo supieran y aquí se evidenció el secuestro, porque sentía que estaban haciendo esto a espaldas de mi defensa y mi familiar- Luego llegando a toda velocidad que iban esos vehículos exponiéndonos a que nos volteáramos o chocáramos, finalmente me bajan de la patrulla, me quitan las esposas y frente a un avión comercial en la rampa del aeropuerto, la funcionaria venezolana, junto con un funcionario panameño me dicen que firme una carta que dice que usted es un ciudadano de no buena fe y que no es grato en Panamá y por lo tanto tiene que tomar otro destino, o sea, prácticamente me dijeron, usted es un ciudadano no bonna fidde, no es grato y la funcionaria venezolana me dijo: “aquí le tengo su boleto de $400 a nombre suyo, usted se viene conmigo para Venezuela en este avión y firme esta carta de ciudadano no grato y se viene conmigo porque yo también soy Interpol y soy la autoridad en este procedimiento”. Yo me negué a firmar la carta porque sabía que era ilegal, así como ellos tenían que esperar el tiempo de extradición o cualquier otro acto judicial que me favoreciera, e incluso, también el abogado mío, me dijo que el Ministro de Interior y Justicia, Pedro Carreño, para ese entonces dijo que me deportaran, que hicieran lo que sea para traerme a Venezuela y el abogado me indicó que no se me podía deportar, porque mis papeles de inmigración estaban en reglas y si yo era no bonna fidde, en la inmigración no me hubieren dejado entrar y me hubieran hecho elegir otro destino de mi preferencia, que yo con mi derecho como ciudadano del mundo poseo, para elegir cualquier otro destino, en caso que no hubiera cometido un delito en Panamá.
En toda esta exposición faltó indicar que mi hermano Arturo Arraiz, estuvo preso conmigo 24 horas y también se le violaron sus derechos humanos, porque estuvo incomunicado y detenido en un sitio lúgubre, sin derecho a la defensa o asistencia de un abogado y lo sometieron al escarnio público, ya que las autoridades panameñas lo trasladaron esposado por los pasillos de la PTJ hasta que lo liberaron y lo engañaron diciéndole que su nombre también lo mandaron a investigar desde la Interpol en Francia.
Mi abogado al ver todos los sucesos ocurridos en Panamá, en cuanto a mi secuestro y traslado repentino a Venezuela, quedó horrorizado de tales actuaciones y aseguró que se violaron los derechos humanos, el derecho a la defensa y hubo negación de justicia y dijo al enterarse un (01) día después que llegué a Venezuela que había que demandar ese secuestro, porque al él ni siquiera enterarse donde se encontraba su defendido, al cual yo le había dado un poder, él ni siquiera sabía dónde estaba, ya por tan solo horas, eso se llamaba secuestro y terrorismo judicial. Me sometieron al escarnio público de la sociedad venezolana, montándome en un avión donde la mayoría de los pasajeros eran venezolanos, esa sociedad vió a una persona en cholas, short, camisa manga larga y de aspecto barbado, donde la gente presumía que era un venezolano que estaba en problemas.
Es todo