Diciembre 1, 2008
Campaña Malintencionada
Como ya he dicho antes, que en Caracas todo se sabe, quien es quien, de dónde uno viene y más o menos a donde uno va, pero todo se sabe, cómo es posible que a mi familia completa: Padre, Madre, Esposa, Hermano y Hermana, cada vez que se reúnen con alguien para hablar sobre el caso Microstar, se encuentran con Senda interrogante como es que si Yo tuve o no una relación sentimental con la Hija del Presidente y que realmente yo estoy preso por este motivo; por supuesto mi familia contesta con pié de plomo diciendo: "Que es falso porque ella es amiga de Gustavo; amiga de toda la familia (hermano, Madre, Esposa y Hermana menor) y habían compartido en varias oportunidades con ella y sus amistades ………..” Esto verdaderamente no es más que un chisme malintencionado que no tiene otro propósito que desviar la atención del Caso, además de sembrar un terrorismo de Estado hacia los Fiscales, Jueces y Magistrados, pero a su vez no es más que una herramienta que permite lavarles las manos a los operadores de justicia y así decir que es un caso presidencial, que no está en sus manos el problema y que verdaderamente no está a su alcance resolverlo. Mi pregunta es: ¿Cómo es posible que la Justicia en Venezuela se maneje por un chisme y no por las pruebas en el expediente?
Fíjense la verdad es que yo conocí a María Gabriela Chávez en el año 2000, porque me la presentó la actriz Carmencita Padrón, excelente persona por cierto, y luego no la vi más hasta el año 2004 cuando me reencontré con ella a través del TTE. (R) Sánchez Ocando, quien tenía muy buenas relaciones con ella por haber estado comisionado en Casa Militar y haber pertenecido a la Unidad de Seguridad del Presidente y de su familia. Sánchez Ocando, además de ser compañero de promoción mi hermano en la EFOFAC, trabajó conmigo un año y medio aproximadamente y durante el tiempo que estuvo trabajando conmigo siempre estuvo con María Gabriela, compartíamos en uno que otro sitio nocturno y hasta fui como invitado a la Casona a la fiesta de su hija, por cierto recuerdo que llevé a mi madre, quien quería conocer al Presidente; por mi parte vi al presidente en esa fiesta, más no lo conocí. María Gabriela fue varias veces a mi casa con su novio, y compartimos con mi familia; luego en el año 2005, después de una discusión de trabajo con el TTE. (R) Sánchez Ocando, más nunca compartí ni con María Gabriela ni su novio. Pocas veces coincidimos en restaurantes, pero nunca volvimos a establecer conexión. Por demás está decir que he intenté contactarla y fue imposible; incluso mi esposa fue en dos oportunidades a la Casona a mediados del año pasado, buscándola y de verdad que por más cartas o notas que dejara, obtuvo respuesta alguna.
Entre otras cosas recuerdo que fuimos al concierto de Juan Luis Guerra, estaba María Gabriela, su hermana; estaba mi esposa, mi hermano con su esposa y simplemente compartimos un grupo de amigos como normalmente se puede compartir en el Poliedro de Caracas. Mucho respeto realmente como normalmente se comparte con el grupo familiar. María Gabriela, por lo poco que me conoció (1 año y medio aproximadamente), sabe quién soy yo y que rechazo cualquier tipo de campaña maliciosa que se haya inventado para desprestigiarla, de eso no debe tener duda. Cualquier otro punto al respecto lo continuaré mañana para no extenderme por hoy.
Continúo con mi teoría, que el tema realmente de este caso nada tiene que ver con las Divisas de Cadivi, existe algún interés político que enturbia, maneja; corrompe fiscales y jueces, obligándolos a errar, dilatar, omitir y retardar descaradamente el Juicio. Más adelante les estaré contando más por menores del Caso.
NO me queda otra que seguir pidiendo que el Tribunal Supremo de Justicia emita su sentencia sobre el Avocamiento que actualmente tiene en sus manos y el cual lleva 5 meses y medio sin decidir, 166 días sin decidir el TSJ para ser exactos.
Juicio Ya
Gustavo Arraiz
20 meses Detenido en la Disip
Correo: gustavoarraiz@gmail.com
Facebook: libertad para Gustavo Arraiz