EDGAR LOPEZ
EL UNIVERSAL
Los abogados defensores del presidente de la Confederación de
Trabajadores de Venezuela, Carlos Ortega, aseguraron que la
juez Noveno de Juicio, Milagros Morales, plagió parte de la
sentencia dictada en el caso de los presos políticos del Táchira.
Al apelar del fallo mediante el cual Ortega fue condenado a
15 años, 11 meses, 5 días y 20 horas de prisión, José Luis
Tamayo, Carlos Roa y Noel Quiroz calificaron como "deleznable"
que la juez Morales, al analizar el delito de rebelión civil
(entre otros por los cuales el dirigente sindical permanece en
prisión) haya hecho "un mero calco, casi al carbón",
del capítulo de la sentencia dictada por el Tribunal Segundo
de Juicio de Táchira el 2 de noviembre de 2004 y titulado
Fundamentos de Derecho.
Refirieron como ejemplo que la juez Morales refirió que
"los acusados" (en plural, aunque en esta
oportunidad el único acusado sometido a juicio es Ortega)
"tuvieron por objeto deponer al Gobierno del Táchira"
(a pesar de que a Ortega se le juzgó por su convocatoria al
paro general que se inició en diciembre de 2002).
Al parecer, Morales no utilizó comillas al incluir en el
fallo dictado el pasado 13 de diciembre ideas, frases,
oraciones o párrafos que no son de su autoría intelectual.
Sin escabinos ni testigos
Como primer vicio que acarrearía la nulidad de la
sentencia condenatoria de Carlos Ortega, sus abogados señalaron
que el referido plagio generó una ilógica motivación, lo
cual, acotaron, es violatorio del debido proceso, la tutela
judicial efectiva, la imparcialidad del juez y la
transparencia de la Justicia.
Citaron sentencias de la Sala Constitucional del Tribunal
Supremo de Justicia que establecen que, por ejemplo, una
justicia transparente implica que los operarios demuestren
verdadera voluntad de arbitrar los conflictos sociales con
apego al Estado de Derecho.
Las presuntas irregularidades del juicio contra el
presidente de la CTV, recordaron sus defensores, se pusieron
en evidencia una y otra vez, mediante las reiteradas negativas
a la constitución de un tribunal mixto, de modo que dos
escabinos acompañaran a la juez Morales en la apreciación de
los hechos vinculados con la convocatoria al paro general, con
el cual se quería acelerar la salida del presidente Hugo Chávez
del poder.
En el escrito de apelación también se destaca que la juez
Morales acogió sin mayor razonamiento la solicitud de la
fiscal Sexta del Ministerio Público, Luisa Ortega, a efectos
de prescindir de 21 testigos que la misma Fiscalía había
promovido y que habían sido debidamente admitidos. Los
abogados de Ortega están convencidos de que la ausencia de
escabinos y testigos tenía el propósito de acelerar el
juicio y la condena. Aunque entre los testigos que no
comparecieron estaban los periodistas que reseñaron los
anuncios de Ortega, la juez Morales valoró hasta titulares de
primera página como pruebas contundentes del delito de rebelión
civil.