
HABLA EL QUE SE FUE
Presentación
de la última obra del historiador
Agustín
Blanco Muñoz
La Cátedra 'Pío Tamayo' y el Centro de Estudios de Historia Actual del IIES de
la Faces / UCV invitan a la presentación del libro: HABLA
EL QUE SE FUE. Mensaje de Carlos Ortega. (Caracas, CPT-CEHA-UCV, 2007,
504 pp.) a realizarse este jueves 01 de febrero, a las 10:30 am, en el
Auditorio del Colegio de Ingenieros .
1.-
Presentación a cargo
del Dr. José Luis Tamayo,
2.-
Palabras del Autor.
3.-
Mensajes al amigo
.
El
mensaje de Carlos Ortega, quien se considera un perseguido
Este
libro constituye un expediente a la actuación de muchos actores en momentos
cruciales como el 10D-01, el 11A-02, el 02D-02 o cualquiera de los eventos de
los años 03-04. Es el señalamiento de cómplices, traidores y de la gente
consecuente con el movimiento opositor. De los actores políticos sindicales o
empresariales que se vendieron, de los miembros dela Coordinadora Democrática
que se convirtieron en agentes de Miraflores.
Esta
obra, finalmente, es un llamado a la reflexión indispensable para comprender el
tiempo-circunstancias que vivimos. Por ello se adelanta a debatir el llamado
socialismo
En
el acto el libro se ofrecerá a precios especiales. Información: 6052536 /
6052563 / 0416-6387320 / 0414 174-4856 / abm333@gmail.com
/ http://historiactual.blogspot.com
Acto
de Presentación del libro
Habla el que se fue. Mensaje de Carlos Ortega
1° de febrero
CARTA
A CARLOS ORTEGA
Carlos
No es fácil en este tiempo de la vida saber que te han
convertido en un exiliado de los diminutos territorios en los cuales reinaban
tus afectos. Ni tener que admitir que la justicia de los otros haya estrechado
el límite de tus movimientos, hasta encerrarte en el espacio de sus odios y
frustraciones. Menos aún que hayas tenido que transgredir cerrojos y pasadizos
en busca de una libertad que ya no existe.
No es fácil tratar de entender que alguien
¿Qué conspiración podías ejercer que no fuera la de
la solidaridad? ¿Qué delito de rebelión te podían señalar que no fuese el
de resistirte a negociar lo que no era negociable? Tú que andabas de asombro en
asombro, tratando de diseñarle a tus sueños una contratación colectiva que
reivindicara el trabajo,
Tu historia, Carlos, es la triste y desolada historia de
este expaís que ha dejado de reconocerse a sí mismo, que carece de espejo en
el cual reflejarse, que olvidó el rostro
Y por eso, Carlos, cuando ya habías trazado tu
silenciosa trayectoria de dirigente sindical, sin estar atado a militancia
partidista alguna, a pesar de pertenecer a una de sus estructuras, el
descontento y el malestar de la gente, frente a la destrucción que se veía
sobrevenir, te proclamó dirigente de un movimiento al que no habías convocado,
sino a partir
En
ese torbellino te viste enredado, a causa de la ineficiencia, ineficacia y corta
mira de unos políticos incapaces de comprender el momento que se vivía y vive,
y que prefirieron negociar-permitir, antes que oponerse, para poder salvaguardar
alguna sobre-vida o sacarle aún algún beneficio al régimen que los excluía.
Y de un momento a otro, Carlos, te convirtieron en signo
y señal de un momento histórico, complejo, difícil, aún en pleno proceso de
desenvolvimiento, sin que tú lo supieras y mucho menos lo buscaras. Tú te
aferrabas a tu espacio de sindicalista, a tu tarea de preservar los derechos
conquistados, a reclamar los que estaban siendo conculcados, y a exigirles a los
otros que cumplieran su función.
¿Pero
qué función iban a cumplir los políticos de uno y otro bando, si su
subsistencia depende no de principios, de programas, de base doctrinaria o de
plataforma de pensamiento, sino de aprovechar el momento para su propio
beneficio? ¿Y qué tareas iban a cumplir los militares si su función
primordial fue intervenida por la destrucción desde el propio inicio de este
desgobierno, y aún desde hace mucho
tiempo atrás, sin que nadie opusiera
Aquí, en este expaís, todo quedó desfigurado. Y tú
eres testigo de excepción de ese desbarajuste, de esa destrucción, de ese
proceso de represión-domesticac ión que recayó y recae sobre quienes no
asumen mansamente la conducción de un nuevo mesías, ahora autodesignado
socialista y revolucionario, sólo para avanzar en la ejecución y puesta en práctica
de la vieja escuela caudillista que no ha cesado de parirle males a esta tierra.
En ese contexto, Carlos, Habla el que se fue constituye
un expediente más alto que el de los políticos, más fuerte que el de los
antiguos compañeros de armas
Y de esa experiencia, qué radiografía quedó registrada
de este tiempo y
Te tocó vivir
Ni el señor presidente, ni los militares ni los políticos
cumplieron su papel. Produjeron un espectáculo inédito en los anales de un
golpismo que no llegó ni a escaramuza y donde queda patente la terrible
estructura de la que estamos hechos y sobre la cual se han levantado cuarenta años
de democracia sin democracia y ya ocho años de revolución sin revolución.
También te correspondió estar al frente de los paros de
abril y diciembre
Y no nos referimos a los jerarcas de uno y otro bando,
sino al conglomerado de veinte mil despedidos que aún no tienen ni voz ni voto
en esta historia perversa. No hablamos de
Carlos, tu imagen cada día renovando el paro, se hizo símbolo
de una
Carlos, reivindicamos con este libro, la ingenuidad de
que hiciste gala, la transparencia de tus actitudes, para quien quiera leerlas o
aprehenderlas, tu afán de estar junto a las luchas de los trabajadores, desde
la perspectiva de quien fue y ha sido siempre un trabajador. No mucha gente en
este expaís pasa la prueba anticorrupció n. Y por más daño que han querido
hacerte, no han podido sumar esa acusación a las que te inventaron para quebrar
o doblegar tu temple de gente.
Y queremos también, Carlos, comenzar a quebrar la
soledad que tuviste cuando las circunstancias te convirtieron en el dirigente máximo
de la protesta contra este régimen, y la que te han impuesto, no sólo quienes
te juzgaron, te encarcelaron, enjuiciaron, condenaron y ahora persiguen, sino la
de tus propios amigos, la de quienes hoy se disputan un lugar en los privilegios
contra los que tú sigues luchando.
Esta carta, Carlos, escrita con afecto, quiere ir a
abrirle espitas a la
Por eso fuiste tan enfático a la hora de señalar que
aquí todos somos responsables de lo que ocurre. Que el surgimiento
Hoy, en medio
Pero sobre todo, Carlos, tu palabra rescata, libera, la
esperanza. La que anda sin disfraz ni ataduras. La que se hermana con la ilusión
de la gente
Y desde esta cátedra libre y andante que lleva el nombre
de Pío Tamayo, desde el Centro de Estudios de Historia Actual de la Universidad
Central de Venezuela, y desde nosotros mismos, te saludamos, donde quiera que
estés, y le damos la bienvenida a tu libro-testimonio, en la seguridad de que,
por más que quieran, no permanecerá en el silencio, sino que andará de mano
en mano, nutriendo futuros.
Ojalá
y así sea, amigo Carlos.
Caracas
, 01 de febrero
Acto de Presentación del libro
Habla el que se fue. Mensaje de Carlos Ortega
1° de febrero