El
gobierno de Cuba rechazó que existan presos
políticos en la isla, mientras que la oposición
insistió en sus denuncias y abogó por una
verificación internacional, al referirse ayer al
análisis de la situación de derechos humanos en
Ginebra.
''Para liberar a alguien hay que encarcelarlo
primero y en este país no hay presos políticos'',
declaró a periodistas
el
jefe del Parlamento,
Ricardo Alarcón, al reaccionar a la
recomendación de ocho países en el Examen
Periódico Universal (EPU) del Consejo de
Derechos Humanos en Ginebra.
''De este tipo de presos creo que hay en
unos cuantos países del planeta, así que lo
primero que hay para liberar a alguien es
encarcelarlo, y ese tipo de personas no
existe aquí'', añadió.
Alarcón reiteró la postura de La Habana
de que los encarcelados son ``personas
que fueron condenadas por delitos
previstos en la ley, por haber actuado
como agentes pagados y dirigidos por una
potencia extranjera (Estados Unidos)''.
Para el disidente Elizardo Sánchez
esa negativa pone en agenda la
necesidad de que La Habana ''permita
la visita de organizaciones
humanitarias'' para ''comprobar cuál
es la realidad'', pues ``o se
equivoca el gobierno de Cuba o se
equivoca la comunidad internacional''.
''El gobierno de Cuba suele
repetir que es el que más
respeta los derechos humanos y
es el más democrático del
planeta, a partir de un enfoque
tan fundamentalista no se puede
avanzar'', declaró Sánchez,
presidente de la ilegal Comisión
Cubana de Derechos Humanos
(CCDHRN), según la cual hay 205
presos políticos.
Laura Pollán, activista del
grupo Damas de Blanco --esposas
de presos políticos--,
destacó que negar la
existencia de esos
prisioneros ''ha sido
siempre la postura'' del
gobierno cubano.
En el marco del EPU,
Israel, Canadá,
Eslovaquia, Austria,
Italia, Holanda, Gran
Bretaña y la República
Checa recomendaron
el jueves a
Cuba que libere a
los presos de conciencia
y garantice la libertad
de expresión, de
asociación y de reunión.
La solicitud está
contenida en más de
80 recomendaciones,
de las que Cuba
aceptó 60, pero
aplazó su respuesta
sobre otras 15.
Entre las
recomendaciones
cuya respuesta
debe esperar se
encuentra la de
invitar a
relatores de la
ONU o permitir
al Comité
Internacional de
la
Cruz Roja
el acceso a
cárceles, hasta
la sesión del
Consejo en junio.
''Las
autoridades
cubanas no
permiten que
nadie que no
pueda ser
manipulado
entre en su
feudo'',
opinó Pollán.
Pero el
gobierno
resaltó
que fue
positivo
el
balance
del
informe
de Cuba.
''Se
está
logrando
que el
nuevo
Consejo
de
Derechos
Humanos
sea
realmente
nuevo,
sea
diferente
de la
práctica
selectiva
y
discriminatoria
que tuvo
la
Comisión
anterior'',
manifestó
Alarcón.
El
vicecanciller
Bruno
Rodríguez
destacó
desde
Ginebra
que
51
países
que
tomaron
la
palabra
en
el
debate
expresaron
criterios
positivos
de
la
situación
de
derechos
humanos
en
Cuba.