El COVID-19 amenaza a decenas de miles de refugiados venezolanos en Brasil

La Agencia de las Naciones Unidas para Refugiados, ACNUR, está aumentando los esfuerzos para proteger a decenas de miles de refugiados y migrantes venezolanos en Brasil y a las comunidades que los acogen de la pandemia del COVID-19, que ya se ha cobrado casi 83.000 vidas en el país.

Brasil es el segundo país más afectado del mundo y el epicentro de la pandemia de COVID-19 en América Latina. Los venezolanos conforman la mayoría de los 345,000 refugiados y solicitantes de asilo en el país.

Han encontrado un refugio seguro en Brasil de las dificultades económicas y la opresión política en su país, pero ahora se encuentran en alto riesgo de infectarse e incluso morir de COVID-19, la enfermedad causada por el coronavirus.

En el emblemático parque de las banderas, en el sur de Cali, Colombia, cientos de venezolanos toman plazas, parques y lugares públicos, en busca de ayuda. Familias enteras se instalan en campamentos improvisados, a la espera de corredores humanitarios que les permitan volver a casa.

La agencia de refugiados de la ONU dice que la pandemia está afectando desproporcionadamente a los más vulnerables. Entre ellos se incluyen las poblaciones indígenas más pobres y otras comunidades nativas, así como los refugiados. El portavoz de ACNUR, Babar Baloch, dice que su agencia ha estado ayudando a las autoridades locales y nacionales a prevenir la propagación de la enfermedad desde su inicio.

“Hemos estado ampliando nuestro apoyo para ayudar a mitigar la amenaza del virus entre los refugiados, los migrantes y las comunidades locales que los acogen, proporcionando infraestructura para fortalecer el sistema nacional de salud, asistencia en efectivo, artículos de higiene e información que salva vidas, por medio de sesiones sobre medidas preventivas “, dijo Baloch.

El portavoz dijo que se desconoce el número de refugiados que han contraído el virus debido a la ausencia de datos.

Agregó que ACNUR tiene conocimiento de al menos 19 muertes relacionadas con COVID-19 entre refugiados, de los cuales nueve eran refugiados indígenas venezolanos.

“El ACNUR también está abordando las crecientes necesidades humanitarias y de salud entre los refugiados que viven en las calles y en los refugios superpoblados y las condiciones insalubres en las regiones del norte de Brasil, incluidos los estados de Amazonas, Roraima y Pará”, dijo Baloch.

El estado de Amazonas es una de las regiones más afectadas de Brasil por la pandemia. Tiene más de 92.000 casos confirmados, incluidas más de 3.000 muertes relacionadas con el COVID-19.

Baloch dice que el ACNUR está expandiendo su información y su campaña preventiva en la región en un esfuerzo por limitar la propagación del coronavirus, dice que las sesiones de información se imparten en idiomas indígenas para asegurar que los mensajes que salvan vidas lleguen a los residentes locales.

Con información de VOA

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