Venezuela buscó apoyo de legislador de EEUU

Foto: Google

El gobierno socialista de Venezuela trató de reclutar al legislador Pete Sessions para que gestionase un encuentro con el director ejecutivo de Exxon Mobil al mismo tiempo que le pagaba en secreto a uno de sus excolegas de la Cámara de Representantes 50 millones de dólares para tratar de evitar sanciones de Estados Unidos, según información obtenida por The Associated Press.

Un funcionario de la empresa estatal PDVSA envió un email al representante texano el 8 de junio del 2017 pidiéndole que ayudase a arreglar un encuentro entre el ministro de petróleo de Venezuela y Darren Woods, el sucesor del secretario de estado Rex Tillerson como CEO de Exxon. El objetivo era convencer a Exxon de que regresase a Venezuela tras una ausencia de una década y ayudase a revitalizar la industria petrolera venezolana, que estaba al borde del colapso.

El email, que fue visto por la AP, fue compartido con las autoridades federales estadounidenses, que investigan a la persona que supuestamente instruyó a PDVSA para que le enviase ese correo a Sessions: el exrepresentante de Miami David Rivera, según dos personas al tanto de la investigación que hablaron a condición de no ser identificadas por no estar autorizadas a comentar ese tema tan delicado.

Por entonces Rivera recibía parte de un contrato de 50 millones de dólares por tres meses como consultor de la unidad de PDVSA que lidiaba con Estados Unidos, un negocio que está siendo investigado por fiscales federales de Miami porque nunca se registró como agente de un gobierno extranjero.

No está claro qué hizo Sessions con ese pedido, aunque no respondió directamente al email. Sea como sea, Exxon no aceptó el encuentro que buscaban los venezolanos en Dallas, según las dos fuentes. El republicano se postula nuevamente a la cámara baja en las elecciones de fin de año,

Sessions, no obstante, sí participó en otras dos mediaciones que involucraron a Venezuela en los 15 meses siguientes.

A pedido de un magnate venezolano de los medios de comunicación que luego pasó a ser un prófugo de la justicia estadounidense, viajó en secreto a Caracas en abril del 2018 para hablar con el presidente Nicolás Maduro. El empresario en cuestión, Raúl Gorrín, estuvo presente en el encuentro y Rivera hizo de traductor, de acuerdo con una tercera persona con conocimiento de la visita, que también habló a título de no ser identificada.

Pocos meses después Sessions llamó por teléfono al líder socialista con Rudy Giuliani, el abogado personal de Trump, a su lado, aproximadamente al mismo tiempo en que los dos participaban en otro esfuerzo diplomático para despedir a la embajadora de Estados Unidos en Ucrania. El interés de ambos en Venezuela y los esfuerzos de Sessions por promover un encuentro entre Trump y Maduro sorprendieron a John Bolton, según cuenta el exasesor de seguridad nacional en su nuevo libro.

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